Friday, March 31, 2017

La planta de óptica

Me llamaron de la planta de óptica, era de la línea donde fabrican los emisores, aparentemente tenían problemas con las máquinas de pruebas destructivas.

Nunca había ido, me habían contado y había leído un poco pero realmente nunca había entrado a las instalaciones, es un lugar maravilloso, las paredes de cristal, los muros de inoxidable, las formas redondeadas del mobiliario, cromo, cristal, señalización minimalista, algunas plantas en recipientes hidropónicos colgando de lámparas, increíble, símplemente en el lobby había una máquina especialmente dedicada a tocar un piano, es otro mundo.

En recepción me identifiqué, me entregaron mi gafete, y me desearon suerte. Es raro, generalmente te asignan un acompañante por las instalaciones, más no aquí, sólo sigues las flechas de la pared, éstas me conducían al patio central.

Al salir me encontré que los proveedores para moverse llevan consigo una especie de patín motorizado para moverse entre líneas, aún en los patios tienen carriles asignados para no estorbar la maniobra de vehículos pesados.

Pasé al lado de un enorme pino, que segúramente habían trasplantado de la sierra u otro lugar, pues estaba asegurado con tensores; me acerqué un poco, aparentemente el lugar que le habían asignado no había sido suficientemente grande, así que al traerlo, tuvieron que romper el concreto y aún así, cavaron muy poco y la raíz, la cual era particularmente pequeña para un árbol tan grande, no estaba totalmente cubierta.

Al llegar al laboratorio de pruebas saqué mi equipo, lo conecté y lo dejé corriendo diagnósticos, para no aburrirme, estuve curioseando un rato, no me atreví a tocar nada, aunque me sorprendió que en uno de los armarios estaba una unidad DORF, entusiasmado llamé a mi contacto, le mencioné mi hallazgo, estaba vieja y sucia pero parecía en buen estado, no compartió mucho mi entusiasmo pero me indicó que si encontraba más equipos revisara y llevara a almacén. Con la autorización, conecté la máquina y comencé a correr diagnósticos, todo estaba en órden, algunas rutinas algo antiguas, cómo no si esas cosas se usaban cuando yo estaba en la escuela, que buenos recuerdos me traían, en un momento la tuve en línea, justo cuando terminaron los diagnósticos del equipo de pruebas, sólo era cuestión de hacer algunos ajustes triviales, volviendo con la unidad, encontré que había otras en varios puntos, revisando me doy cuenta que están en sendos armarios de otras máquinas de pruebas, revisando encuentro rutinas de mantenimiento precísamente para éstas máquinas, aparentemente se usaban como unidades de respaldo para arrancar manualmente de manera automática las máquinas. Así que para que no estuviera ociosa en lo que revisaba el resto de las máquinas, la usé para que mandara a diagnóstico a las demás DORF y arrancara; así que luego de un rato era seguido por una pequeña comitiva de unidades, mismas que llevé a almacén.

En el reporte incluí una propuesta para actualizar, reconfigurar y reinstalar las unidades DORF en los laboratorios; si aceptan, podré pasarme al menos un par de días jugando con esas cosas. Sería magnífico.

Friday, March 24, 2017

La cañada

Fuí a supervisar una obra en una cañada, se estaba tendiendo una línea de conductores y por algún motivo requerían que alguien se asegurara que las máquinas hicieran correctamente el trabajo. De verdad, a veces no sé por qué me llaman para hacer ésta clase de trabajos, existen muchos proveedores que se enfocan en ésta clase de labores o aún podrían usar alguien de su propio equipo, debería ser más barato y para ser franco no es complicado; siempre me ha intrigado el por qué me llaman para éstos asuntos, es un buen ingreso, lo acepto y lo agradezco, pero cada que me llaman no puedo dejar de preguntarme, ¿por qué yo?, no es como si fuera el hada madrina de las máquinas o algo así. 

La línea estaba siendo tendida siguiendo un el cauce de un arroyo, trabajo trivial para las máquinas, salvo que la constructora planeaba remover a un grupo de personas que estaban viviendo ahí, en un asentamiento irregular ubicado en un banco de grava; huelga decir que ésta gente estaba muy molesta pues se les desalojaría temporalmente de sus precarias construcciones de madera, lámina, cartón y plástico en una zona de alto riesgo, así se aglomeraban en la zona donde estaban los remolques para gritar consignas y en general lucir amenazantes, curiosamente ahí me encontré que entre los manifestantes estaba a un amigo, el cual por cierto es arquitecto con su esposa y otra persona, quienes me explicaron que la gente debería tener el derecho de vivir donde le pegara la gana, pues el río oficialmente es propiedad federal por lo que no debería haber injerencia de particulares, hablamos con el jefe de la obra, un coreano que lucía cansado y fastidiado de la gente y sus gritos, su intérprete, era un americano alto y rubio el cual no resultó muy amigable aunque sí respetuoso y escuchó a la gente. A lo más que pude llegar fué a que la empresa se comprometiera a agregar un puente para su instalación y así no perturbar el asentamiento.


De regreso a casa, por la calle me encontré con un par de enormes conejos, los cuales alguien, seguramente considerando y sería una magnífica broma, les había ajustado sendos arneses, uno de los animales, de color blanco tenía ajustado un cuchillo en el lomo, el otro, de pelaje gris, un arma de fuego, me alejé de ahí a paso presto, aunque alcancé a ver al doblar la cuadra otro animal, éste café con blanco, con otro cuchillo.

Friday, March 17, 2017

La escuela

Estuve dando clases en una universidad, la paga no era buena pero tenían buen servicio médico y el horario era cómodo, así que me dejaba tiempo para trabajar en proyectos personales, quizá lo más sorprendente era que se trabajaba prácticamente con palitos y piedritas, recuerdo una ocasión en que estaba dando un taller de programación; al revisar la gaveta de materiales caí en cuenta que no tenía el cable correcto para conectar las máquinas con una terminal, así que sugerí a la clase armar uno con cable conductor que había, no era del calibre ni había conexiones en especificación pero sería una buena actividad de aprendizaje, algunos alumnos sugirieron usar señal, lo cual no me gusta del todo, así que propues que un equipo armara el cable y el otro configurara la conexión por medio de señal y cargaran una rutina sencilla el libro.

Ahí mismo solicité hacer mi posgrado, al presentar mi papelería al comité, les gustó mucho mi libreta de notas, era maravillosa, con detallados diagramas, enmarcadas por paisajes y viñetas alusivas, aún fondos con escenas determinantes respecto a los contenidos, prácticamente era un libro listo para publicarse.
Sin embargo, no pasó lo mismo con el proyecto que expuse, era una máquina, armada con componentes genéricos y actuadores multipropósito, básicamente era una máquina de tarea universal con una interface simple y amigable para el usuario.
 Me preguntaron cómo había creado un módulo universal, les expliqué que sólo había creado una interface que servía de intérprete entre los diversos módulos preexistentes y nuevos podrían ser integrados de manera sencilla según fuera necesario.

Al mandar a realizar tareas de rutina, la máquina se quedó estática; no había errores ni alarmas encendidas, mandé a correr tareas algo más complejas, de nuevo, nada, estaba confundido, tenía meses funcionando a la perfección, consultando la terminal, los números estaban correctos, el error estaba en la salida, así que con desesperación, intenté recablear, y volver a correr una rutina, sólo conseguí que la máquina derramara un poco de fluído hidráulico.

Recuerdo mucho ese día, pues coincidió con el despegue de la primera misión tripulada a Marte, todos recuerdan la transmisión pues hubo un atentado terrorista, los saboteadores habían puesto cargas explosivas en los tanques, en los videos se puede ver como éstos se colapsan y hunden durante el despegue, nunca supe realmente cuál fué la versión oficial de ésto, quién plantó las bombas o con qué propósito, el gobierno siempre ha mantenido un alto secreto alrededor de ésto.

No me aceptaron en la maestría; quiero pensar que éstos se debió a que aquel año hubo un gran recorte de presupuesto para investigación y cancelaron muchos proyectos. Sin embargo, el Carter I logró despegar y completar su misión.

Friday, March 10, 2017

Los macacos

Cuando vivía en la capital, trabajaba en una planta de actuadores hidráulicos, básicamente haciendo diseños, documentando y redactando manuales de usuario, era algo aburrido, pero conocí gente interesante y aprendí algo de ingeniería.
La oficina estaba en una parte fea de la ciudad, cantinas, burdeles y edificios abandonados habían depreciado enormemente aquella zona, que otrora fuera punto referente para el comercio de la urbe, motivo sin duda por el cual se movieron las oficinas a ésta ubicación.
La calle estaba en reparaciones, no recuerdo si era por alguna ampliación del tren, reparando alguna línea de combustible o símplemente reemplazando el asfalto de espantosa calidad que solían usar; el caso es que tenía que estacionarme a varias cuadras y andar un buen tramo entre los montones de materiales y escombro.
Salí tarde de la oficina, como siempre al ingeniero se le había ocurrido que se enviara un diseño modificado al cliente al último momento, innecesario totalmente, pues aquellas gentes solían dejar el trabajo puntualmente al terminar el turno, no así yo, que tuve que pasarme todavía varias horas haciendo cambios.
Cuando salí a la calle ya era tarde, estaba particularmente obscuro, pues con las reparaciones el alumbrado público no estaba funcionando, al menos el resplandor de los bares en las calles aledañas evitó que cayera en alguna zanja.

Luego de andar una cuadra caí en cuenta que frente a mí andaba una mujer, tal vez trabajadora de los tugurios locales aunque también, tras de nosotros venían dos tipos, de reojo pude ver que uno era blanco, de cabello largo, por la obscuridad no podía reconocer los rostros pero se veían sospechosos, amenazantes, supuse e irían a asaltar a la mujer, pero fueron contra mí, uno de ellos llegó por detrás y me sujetó mientras el otro metía sus manos en mis bolsillos; les pedí que no se llevaran mi cartera, había sido un mes difícil así que no tenía mucho dinero, ni el comunicador, pues lo necesito mucho y fué un regalo de mi esposa. No les importó.
"¿Es lo único que traes?" - Rugió uno de ellos incrédulo, así que para quitarse el mal sabor de boca me dieron una golpiza para luego perderse por entre una de las obscuras calles.

Después de un rato me senté en la banqueta derrotado, me dolía la nariz no sabía si estaba rota, pero estaba seguro que si sangraba, también los dientes, afortunadamente no quebraron ninguno, me levanté y fuí al coche; mi experiencia me había enseñado a ser poco más cuidadoso, y ahora noté que dos personas venían por la calle, pude distinguir que eran ellos, reconocería a ese greñudo donde fuera, sin pensar abrí la cajuela y de la caja de herramienta saqué una sierra manual; me acerqué a ellos y sin pensarlo le dí al greñudo en la cara, el otro sorprendido, trató de ayudarlo, primero un arañazo en el brazo, luego en la cabeza, los hombres gritaban, no dejé de golpear hasta que se tiraron al suelo donde comenzaron a ser más cooperativos y me dejaron revisarles; recuperé mis cosas, subí al coche y me largué.

La cicatriz en la nariz ya es muy pequeña y casi no se nota.

Friday, March 03, 2017

El volcán

En la capital hay un volcán, quizá la vista más conocida y referencia obligada, visible desde cualquier punto y aún emblasonado en el escudo de armas; es ésta estructura geológica la marca inequívoca que nos aproximamos a la megápolis, sea descendiendo de la sierra o subiendo de la costa, aún sirve como un medidor de contaminación en el ambiente, pues su ausencia o el sólo poder distinguir hasta cierta altura habla de una particularmente alta presencia de partículas en suspensión.

Es un lugar frecuentado para pasear y obligatorio para el fuereño, me gustaba acampar en sus pedregosas laderas tapizadas de arbustos resecos, la suave elevación en su manto se convierte abruptamente en escarpados muros, que esconden numerosas cavernas donde se encuentran fósiles, depósitos minerales y enormes cristales, aunque la cima está reservada a aquellos con equipo especial o dinero para el vuelo;  dentro de la ya inactiva caldera, entre pequeños lagos de agua caliente, hay una isla con un curioso círculo de árboles, los cuales tienen una muy extraña característica, es el lugar con menos gravedad en el mundo, si bien al andar por ahí parece imperceptible, apenas al acercarse a los árboles se siente la diferencia, un persona puede fácilmente trepar por los troncos y correr por las ramas, aún una caída no resulta particularmente peligrosa, pues se tiene el tiempo suficiente para enderezarse y caer de pie.

Realmente no se conoce explicación para éste fenómeno, muchos intentos se han hecho por realizar excavaciones, estudios o aún aprovechar ésta fantástica locación para la construcción de una lanzadera o generadores, sin embargo, éste lugar ha sido declarado sagrado por varias religiones, mágico por numerosas asociaciones, reserva natural por el gobierno y hasta patrimonio de la humanidad.

No es de extrañarse, es un lugar precioso.