Friday, September 08, 2017

La plaza

Vivía en una vieja casa, en aquel entonces tendría más de 50 años, gruesos bloques de piedra y ladrillo en sus partes más nuevas, grandes ventanales, una fachada sencilla aunque elegante era bordeada por una serie de rocas salientes que hacían de escalinata hacia la azotea, un pequeño andadero que cruzaba el bien cuidado jardín, altos muros deslavados enmarcados por una preciosa reja de forja la convertían casi en un atractivo turístico.

Solía ir a la escuela en bicicleta, resultaba mucho más barato que el colectivo y más seguro, además que era saludable; para extremar precauciones solía dejarla en la estación cercana del tren, de ahí caminaba, cruzando la plaza del centro.

Solía encontrarme con un amigo quien era conocido por sus espectaculares disfraces de superhéroe, su favorito era el de "Guepardo" un traje amarillo con marcas azules y negras, rematado por largas garras en las manos, mucha gente me saludaba, realmente no les conocía así que apenas les hacía caso, más era porque eran conocidos de mi amigo, el cual al tenerme en mucha estima, seguro y les había hablado de mí.
Me contaba que habían intentado comprar la placita, para que él y la demás gente que gustaba disfrazarse tuviesen un lugar para reunirse y tomarse fotos.
Hay que admitir que era un lugar muy bonito, con muchos árboles, jardines bien cuidados, estanques y fuentes con peces de colores y claro, la gente disfrazada y sus numerosos fotógrafos y curiosos que les rodeaban. Claro, no podían faltar turistas y vendedores de golosinas.

Por supuesto, el gobierno nunca vendió, más de buena gana les permitía hacer sus reuniones en el lugar pues mantenían limpia la plaza y libre de malvivientes
Me gustaba mucho hablar con él acerca de las pelis de superhéroes que eran la moda en aquel entonces.

Una vez recuerdo estuvimos hasta muy entrada la noche hablando acerca de la película de Traqueocanrol: el supercavernícula(y su mapache), era ésta donde la sale la mujer fuerte, Shazam hace alarde de sus impresionantes poderes y sale también éste otro cuate que invoca muchas muchas lagartijas que luego se combinan formando un enorme monstruo de piedra.

La pura escena con que abría era una maravilla, una fortaleza voladora envuelta en llamas va perdiendo altitud sobre la jungla, un elfo deja la cabina y cruza la aeronave al tiempo que toma equipo de las paredes, y finalmente salta por la compuerta de carga, saca lo que parece una semilla de diente de león, que crece y lo sostiene cual si fuese un paracaídas mientras que la nave se estrella en el océano. Pasa a un lado de una torre de carrizo donde los nativos se lanzan al suelo atados de los tobillos para probar su hombría; cae a un caudaloso y turbulento río que lo lleva a través de espumosos rápidos hasta que logra asirse a una piedra y es ayudado a salir por el viejo maestro, quien le muestra el camino a la ciudad prohibida, donde podrán fabricar el arma para protegerse de la nueva y terrible arma que han creado sus enemigos, un arma que quema la piel, el arma calorífica.
Sé como funciona, pues he visto sus efectos - Son las palabras del elfo antes de mostrar un parche de piel requemada.

Era buena cinta, después de todo el protagonista era un actor con mucha trayectoria, pues había hecho otras cintas bastante rescatables, de detectives, acción, ficción científica y otras.

Huelga decir, en aquel entonces escribíamos reseñas de éstas películas, de cómics y otras cosas y las compartíamos en la red, ignoro que haya sucedido con él, hace años que no me contesta los mensajes.

Friday, September 01, 2017

La filmación

Durante mi estancia en la escuela filmaron una película, obvio, se requirieron extras y por supuesto, muchos nos apuntamos, para ser sincero siempre quise ser actor profesional, y aún audicionaba cada semestre para el club de teatro, nunca me admitieron; en cualquier caso me inscribí, total, no podía pasar de ser una cara más en una multitud, me comentaban los compañeros que en semestres anteriores ya habían filmado escenas de otra película, una de superhéroes contra una momia. No la recuerdo la verdad, seguro una de las últimas de la era heroica.

Ah, para ésto, la escuela contaba con numerosos espejos de agua, canales, estanques zonas arboladas, alfombras florales, enredaderas que cubrían por completo los edificios de ladrillo y excéntricos lujos que sólo una escuela con excesivo presupuesto podría tener, había patos, garzas, pavo-reales y hasta muy dóciles venados, así que más parecía complejo turístico que campus, de ahí que fuera un lugar ideal para filmar de manera económica en bellos escenarios naturales.

Para mi fortuna no sólo logré entrar, sino que les gustó mi experiencia en teatro, si las fállidas audiciones se pudieran tomar como tal y se me dió un papel, ínfimo podríamos decir, aunque lo disfruté enormemente, se trataba de un boxeador, o miembro del equipo de boxeo, que junto con mis compañeros tenía que acosar a la heroína y sus amigas; se me facilitó un pedazo del libreto, estuve practicando un poco con el entrenador de combate que me enseñó la rutina y el uso del arnés que se usaría para agilizar los movimientos; en sí, la escena trataba de que varios chicos rudos de la escuela, entre ellos yo deteníamos a las chicas, se discutía, amenazaba e insultaba un poco antes de que yo, fastidiado me adelantaba del grupo, con guantes y banda en la cabeza e intentaba golpear a la chica, la cual con facilidad esquivaba el ataque para luego intercambiar golpes por un momento, dí lo mejor de mí, traté de que se viera lo mejor posible y aunque los golpes si eran con la intención de golpear la magnífica coreografía logró que nadie saliera lastimado y la escena saliera excelente; obvio, ella ganaba y me lanzaba a uno de los canales de gran caudal. Curiosamente uno de los requerimientos de la escena era que nadara con varias figuras de acción en la bolsa.

Ahí terminó mi participación, de todas maneras me quedé para ver que otras partes filmaban. Había una escena increíble, donde se suponía que una ballena saltaba mientras una bruja trataba de escapar de una hidra de agua, claro, sólo teníamos a una mujer disfrazada siendo sacudida por una máquina, pero aún así la cantidad de máquinas usadas para esa escena la hicieron bastante entretenida.

Nunca vi la peli, aunque me contaron que sólo me enfocan cuando voy volando hacia el canal.

Friday, August 18, 2017

Manuel

Manuel trabaja en el periódico, muy temprano por la madrugada sale del edificio, vuelve poco después del medio día para dormir la siesta, por la tarde se le suele encontrar haraganeado en la azotea o en los pasillo. Suele conversar con su amigo César, con quien se la pasa bebiendo, contando charras e insultándose, claro, todo en buen plan, pues ese parece ser su dinámica, insultarse, y terminar cantando abrazados al calor de las copas.

Claro, también está el Doctor, quien parece sentirse atraído fuertemente a éstas pláticas, donde sin falla interviene para armar larguísimas y entretenidísimas discusiones acerca de los temas más rebuscados, como el alza de la tasa de interés por el descubrimiento de un yacimiento diamantífero en la taiga o los efectos de los recubrimientos cerámicos de alta tecnología en el tren magnético, aunque por lo general se fastidia de que sus argumentos, caigan en oídos sordos, así que luego de un rato se retira. Lo que da lugar curiosamente a un ambiente más tranquilo, que da paso a otro tipo de conversación, los viajes, tema que le apasiona a Manuel, pues si bien por su trabajo con frecuencia visita otros lugares, su sueño es poder visitar el viejo continente y andar los viejos caminos de los peregrinos, también la gastronomía, por supuesto, con facilidad enumera cada una de las posadas de su planeada ruta y las especialidades que sirven en sus mesas.

En ocasiones Norma lo escucha, le fascina escucharlo, pareciera como si su voz le transportara mágicamente a aquellos remotos lugares que describe con tanto detalle y entusiasmo, le pica la curiosidad e investiga acerca éstas lejanas ciudades que sólo la hacen maravillarse y preguntarse, cómo será estar ahí, cómo será estar ahí, con él; entre la escuela y el trabajo, no tiene muchos recursos para salir, más le encantaría, sueña con acompañarlo en sus viajes, cocinar para él, preparar ese queso fundido del que tanto habla y que ha practicado numerosas ocasiones hasta la perfección.

Muchas veces ha querido acercársele, y revelar su stentimientos; más no lo hace, pues aunque lo que más desea es que él sepa, si lo supiera, jamás aceptaría.

Friday, August 11, 2017

Los perros salvajes




Hace algunos años ya le habíamos echado el ojo a Operación Bolívar, obra del Maestro Clement, la cual si bien no terminó por gustarnos del todo, si nos dió curiosidad por ver su obra en ésta nueva entrega que más o menos se sitúa en el mismo universo.

Básicamente tenemos a un grupo de personas que un buen día deciden que están cansados del estado actual del país, así que deciden tomar las armas a ver que pasa. Reciben entrenamiento de un nahual para usar sus poderes nahuálicos y ya de ahí se ponen a pelear contra el gobierno, más o menos, son atacados por fuerzas tamiles, mueren, resucitan y después matan al presidente. Creo que es todo.

 Como creo que ya es obvio que la narrativa no es propiamente el fuerte del autor, lo cual sin duda es permisible cuando se cuenta con maravilloso arte para compensar, como esa increíble Coatlicue con que abre el primer tomo.
Cada página muestra maravillosas viñetas y composiciones, como una manera de recordar, explicar, quizá hasta interiorizar, el horror en que se vió sumido el país tras el inicio de la guerra contra el crímen organizado, viejas notas, situaciones, fotos, personajes de éste obscuro pasaje de la historia son retratados magníficamente por al artista, recreados, reinventados, concebidos de una manera fantástica, quizá como una manera para digerir la brutalidad de la sangre y dolor que han llenado la nota roja durante ya más de una década.

Si bien el apartado del arte es impecable, ésta obra, como su antecesora cojea del mismo pié y la historia en sí, no es más que una excusa para el increíble desfile de creaturas fantásticas y cruda brutalidad. También hay un cameo de Memín Pingüin.

A final de cuentas es un buen cómic. De lo mejor que se ha hecho en México, lo cual es más triste que cumplido. Recomendable, más sólo como referencia.

Friday, August 04, 2017

Keijo



A inicios del siglo 21, además de las carreras de caballos, motocicletas, botes y coches, una nueva forma de apuestas surgió, Keijo. Los jugadores compiten hasta la última chica en pie sobre una superficie "tierra" flotando sobre el agua. Sus pechos y traseros se impactan violentamente
¿Quién dominará la tierra?


Kaminashi Nozomi, 18 años, otra chica que está por comenzar en el mndo del keijo en busca de fama y fortuna; como ya se habrán de imaginar, el keijo es un deporte de contacto, algo así como el sumo aunque para atacar(y defender) sólo se pueden usar las caderas, trasero y senos; así pues acompañamos a ésta chica en su entrada al mundillo de éste difícil deporte, desde el exámen de selección para la academia, su vida y entrenamiento en ésta para concluír con su participación en la liga profesional y su competencia final contra el Goketsu, las mejores deportistas del país.

Como ya se habrán de imaginar la serie no es seria en lo más mínimo y los personajes son bastante convencionales para tratarse de una serie de deportes, aunque en lo que sí destaca es en lo increíblemente absurdo de los ataques usados en las justas, aún en el doblaje se tratan de conservar los juegos de palabras usados, que lo hace por mucho bastante más memorable que otros series del mismo corte; ahora, algo en lo que difiere con respecto al manga, y que se podría considerar un detrimento, sería que la serie es bastante más suscita y quizá hasta peca de eliminar partes importantes con el trasfondo de ciertos personajes, aunque lo que se obtiene es bueno, sobre todo considerando que no habrá una segunda temporada y el manga terminará en breve.


A final de cuentas es una serie divertida, o al menos entretenida, con mucho(mucho) fanservice. Respecto a las técnicas usadas.

War for the planet of the apes

El éxodo simio


Luego de las anteriores pelis, más por completismo que por auténtico interés, nos aventamos ésta cinta.

En la última entrega nos habían prometido una guerra, así que comienza con un asalto de un grupo de humanos al bastión simio, como era de esperarse al llevar lanzas a una batalla con armas automáticas las bajas entre los simios se cuentan por decenas, mientras que los humanos apenas un par, los simios son victoriosos y mandan a los sobrevivientes humanos con su coronel como un mensaje, "no nos fastidien". Es de notar que el equipo de humanos lleva un simio como ayudante, éste simio era parte de la facción que buscara exterminar a los humanos durante la cinta anterior.
A partir de aquí la cinta se cae y comienzan a suceder eventos cada vez más extraños y de manera semejante a las dos anteriores cintas, tanto simios como humanos destacan por su espantosa capacidad de tomar decisiones sensatas.

  • Luego de un ataque masivo donde se perdieron decenas de guerreros sólo un puñado de guardias se apostan a defender el hogar de los simios.
  • Un coronel busca exterminar a los simios gastando hombres, equipo y munición.
  • Éste coronel culpa a los simios de que el virus que los mutó ahora está "devolucionando" a los humanos y los está convirtiendo en animales.
  •  En realidad sólo sangran un poco de la nariz, pierden el habla y se vuelven más introspectivos, algo así como si desarrollaran un autismo altamente funcional. Lo cual parece ser confirmado por una niña que en un par de días aprendió el lenguaje de señas y además tenía el poder de hacerse invisible, pues fácilmente pudo entrar y salir de la fortificación de los humanos.
  • El coronel  espera un embate de un enemigo que le supera al menos 100 a uno, con divisiones acorazadas, helicópteros y toda la panoplia de la guerra, decide que la mejor manera de defenderse es construyendo un muro.
  • Un muro construído por simios.
  • Simios portadores del virus que los convierte en autistas. 
  • Simios que son encerrados en corrales que nadie tiene el interés de vigilar.
  • Corrales bajo los cuales corren numerosos túneles subterráneos que nadie ha tenido el interés de investigar o vigilar.
Para sorpresa de nadie los simios logran escapar, el malo maloso tiene su muerte Disney, el ejército atacante es arrasado por una avalancha.

Y el líder de los simios muere antes de llegar a la tierra prometida.

¿Hubo guerra?, no, sólo un par de escaramuzas, entre diversas facciones, ¿entonces cuál fué el punto de la cinta? en las anteriores dos, al menos estaba la excusa de una escena tremendamente emblemática e innecesaria, como lo fueran la del gorila atacando un helicóptero o un simio a caballo con dos rifles automáticos; en ésta ni siquiera tenemos eso, si acaso un puñado de referencias a la peli original. El hijo menor de César llamado Cornelius, la niña de nombre Nova, la implicación de que los humanos serán tratados como ganado o animales por los simios, los espantapájaros.
Tiene un par de escenas tristes para agregar drama, el cual se siente forzado al ser personajes que apenas conocemos o sólo se les da una escena para que su muerte posterior tenga cierto significado, pero al carecer realmente de resonancia con la historia se sienten innecesaria e inconsecuente.
La cinta en sí se siente más como una excusa para muchos más efectos especiales, los cuales hay que aceptarlo, se ven muy bien, también, y aquí estamos pecando de paranoicos, se siente que se empuja un poco cierta agenda, donde el coronel blanco militarista obliga a los simios a construír un muro y les culpa del ocaso de su civilización; todo innecesario y bastante cuestionable narrativamente, aún y cuando se busque justificarlo con mucho diálogo.

Es buena cinta, no, tiene buenos efectos sí, sólo para completar la trilogía.
Coronel se endureció, no los dejó ir,
Dios les mandó una armada, desenvainó su espada,
les dió la libertad!

Wednesday, June 21, 2017

Atlas Shrugged

Frecuentando una comunidad de geeks, me encontré que citaban mucho el libro anteriormente mencionado, así que curiosos que somos, nos dimos a la tarea de buscarlo y leerlo.

Una misteriosa conspiración de gente poderosa comienza a ahogar al país: sabotaje, extorsión y amenazas han llevado a la quiebra la planta productiva y dejado en la calle a millones, brillantes científicos han estado desapareciendo uno por uno; entre las notas de un laboratorio abandonado se encuentran los restos de una máquina que, de acuerdo a los documentos medio destruídos a su alrededor, podría ser la clave para afrontar la crisis, un generador de energía barata e ilimitada, sin embargo, su creador, John Galt, ha desaparecido junto con otras grandes mentes. Así, nuestra protagonista Dagny Taggart busca, al mismo tiempo que maneja su empresa ferroviaria tratará de dar con el hombre que puede representar un salto hacia el futuro.
Una conspiración mundial, una avanzada aleación, sociedades secretas y el constantes misterio de ¿quién es John Galt? nos llevarán a visitar las ruinas de la industria, a conocer quienes la han orquestado y quien podría ser quien haga resurgir al mundo de sus cenizas, demostrando que A es A.

Para todos aquellos fans de la ficción científica y las aventuras será una delicia, si es que pueden soportar páginas y páginas de technobabble.
Por ahí existe una adaptación fílmica, que según cuentan es abismalmente mala.

El libro de piedra



Contrario a la creencia popular, no todas las pelis mexicanas son malas, algunas son muy buenas, como en éste caso, el libro de piedra.

Por alguna extraña razón, vimos casi seguidas ésta obra maestra junto con su modernización.

Ahora cambian a la protagonista que de ser una simple institutriz, pasa a ser una famosa sicóloga infantil de la universidad. Dejando de lado lo cuestionable que resulta idea que es encomendarle a un psicólogo la educación de un infante, algo que resulta cuestionable es que decidiera dejar su trabajo en la universidad por ir a hacerla de niñera. Tal vez la paga era excepcionalmente buena y teniendo en cuenta el salario de los catedráticos no sería tan descabellado.

También resulta decepcionante que la nueva versión al primer bache se cae de ancho y brinca al tren de los fantasmas como fuente de las perturbaciones en la hacienda. En la original nos coquetean al fantasma, mostrando sombras por aquí y por allá, rumores y general el ambiente se iva enturbiando, de un brillante día terminaban corriendo en un obscuro bosque neblinoso, justo conforme la trama se iva complicando y los sucesos sobrenaturales incrementando; y quizá sea éste su mayor fuerte, la maestría con que se maneja éste crescendo de misterio, con sus matices aquí y allá jalando para un lado y otro, dejando al espectador hacer su propia teoría para para culminar en una satisfactoria revelación.

Curiosamente la nueva versión a pesar de ser más corta, se siente más lenta, quizá por las malas actuaciones, desangeladas tomas o un simple flujo menos dinámico de las escenas
También es de notar la utilería de tres pesos me refiero en especial a la estatua tambaleante. Pero bueno, a veces me pregunto ¿cuál es el punto de hacer una nueva versión?, quizá sólo es una excusa para deducir impuestos, arreglos para recibir fondos o símple lavado de dinero, irrelevante, en cualquier caso, la original es un clásico del cine mexicano que ningún fan del horror se debe perder, la nueva, otra vergüenza que cierta manera logró hacer aburrida una obra maestra.

El planeta de los simios re re boot

Como han de saber mis π lectores, me encanta la vieja peli esa del planeta de los simios, donde un valiente grupo de astronautas luego de un largo viaje llegan a un misterioso planeta gobernado por simios inteligentes, que tratan a los humanos como ganado o meros animales.

En aquellos años, resultó una maravilla, debido en gran medida a la actuación de Charlton Heston y los increíbles disfraces que se usaron para los simios, tanto que a partir de ésta peli se comenzó a premiar el maquillaje por la academia, también está el detalle de la historia, que si bien, se desvía un poco del libro, en éste fué para mejorar y hacerlo tremendamente, pues de ser un historia de ficción científica convencional, le da un giro inesperado, convirtiéndose diréctamente en una crítica social y dando pie a una de las escenas icónicas en la historia fílmica.



Luego del éxito de ésta cinta, claro que tuvo que haber otra y otra y muchas más.
Comencemos por órden y curiosamente de menos a más peór.

Bajo el planeta de los simios

La secuela, Heston originalmente no quería participar pero luego de que le llevaron un camión de dinero y mucho papeleo, accedió siempre y cuando su personaje muriera rápidamente. Y lo hace, y con él lo único que vale la pena de la cinta. De hecho sólo recuerdo que los humanos adoraban una bomba atómica, aunque aparentemente era más una cosa de navidad y pascua.

Escape del planeta de los simios

En la tercera película vemos a los Dres Zira y Cornelius viajando al pasado para prevenir la guerra, ¿o era para escapar de la guerra del futuro?, es irrelevante, sólo es una excusa para tener simios inteligentes en el mundo moderno; por algún motivo se decidió hacer de ésta cinta una comedia, lo cual, no es muy bien logrado quedando más como una curiosidad que deja la base para otra secuela.
 

La conquista del planeta de los simos

En la cuarta película, tenemos las aventuras de César, el hijo de Zira y Cornelius en un mundo donde todos los perros y gatos han muerto y ahora los humanos han decidido adoptar como mascota predilecta a los simios, mismos que han crecido y ahora caminan principalmente en dos patas, ah, también por algún motivo se les ha ocurrido usarlos como sirvientes.
 Huelga decir que ésto ha dado pie a una comparativa con el esclavismo, que quizá sea lo más rescatable de una cinta de otra manera irrelevante.

 La batalla con el planeta de los simos

 En la quinta cinta, ya casi sin dinero, ideas o mero interés por hacer algo interesante, decidieron que lo que se necesitaba era una guerra entre sobrevivientes humanos y un pueblo de simios; como es de esperarse con un presupuesto de tres pesos, sólo se limitaron a mandar un par de vehículos a embestir las enramadas de un grupo de simios armados. Sólo un verdadero fan podría aguantar ésta cosa.


De la adaptación de Tim Burton, sólo puedo decir que es una peli de Tim Burton y JAMÁS debió haber existido.



El planeta de los simios


Un científico, en su búsqueda de una cura para las enfermedades de degeneración mental desarrolla una posible cura, las pruebas en simios han demostrado su efectividad para mejorar las capacidades cognitivas del receptor, sin embargo, al utilizarla en humanos ésta pronto pierde su efecto, eventualmente y por algún motivo la mascota del investigador termina en un zoológico, donde éste simio inteligente tiene que vérselas con otros simios menos inteligentes aunque más violentos, eventualmente escapa y decide que lo mejor será hacer inteligentes a los demás simios con una lata de la cura milagrosa, después rescatan a otros simios del centro de investigación y el mejor plan que tienen es correr por enmedio de la ciudad causando destrozos en su camino al bosque. Lo cual no es más que una excusa para que un gorila ataque un helicóptero.
Así es, a nadie se le ocurre que un simio inteligente sería una increíble revolución en el mundo de la ciencia, o aún la investigación para mejorar el intelecto animal eventualmente podría ser aplicado en humanos, o grupos activistas que éstos simios deberían ganar estado legal como ciudadanos. Pero nada de eso importa, pues para la secuela tenemos...

La supuesta cura que mejoró a los simios ha mutado y ha causado una pandemia que ha diezmado a la población mundial. Al menos fué una buena excusa para justificar el que los humanos dejaran en paz a los simios desarrollar una civilización por sí mismos.

Ahora, los humanos están en problemas, pues no tienen electricidad y no pueden usar sus teléfonos ni tabletas, pues a nadie se le ocurre construír un generador de pedales, diesel, o de vapor o quizá símplemente buscar fotoceldas, no, la única forma de producir electricidad para un puñado de supervivientes en la ciudad es internarse en el bosque y echar a andar la hidroeléctrica abandonada, la cual no ha recibido mantenimiento en décadas, así que lo mejor será enviar un grupo diverso y multidisciplinario a realizar la reparación, ah, entre el grupo se incluye un técnico con una notable aversión a los simios, el cual no duda en atacarlos a la menor oportunidad. Lo cual eventualmente, como a todo personaje malvado, lo hace terminar muerto y aún así logran echar a andar la hidroeléctrica.

Todos están contentos, excepto los simios, que tienen diferencias en cuanto a las actitudes hacia los humanos, pues mientras unos prefieren dejarlos en paz, otros proponen exterminarlos, así que el líder de los segundos ataca al líder de la tribu y se corona como chango mayor y lidera un asalto a la armería de los humanos para posteriormente asaltar la fortificación humana. Si, los simios organizan una ola, eh, simiesca en contra de una fortificación lo cual no es más que una excusa para ver la carga de un simio a caballo con dos rifles automáticos.

Porque bueno, ¿qué podría ser más temible que un simio armado?.


Por supuesto los simios ganan, los humanos son encerrados, el otrora simio bueno revive y reta a su asesino, lo vence, pero es demasiado tarde, pues los humanos ya han pedido refuerzos, lo cual sólo puede significar una cosa, GUERRA.

Y si, ya viene la secuela.

Éste último reboot ha apostado por un enfoque en los efectos especiales y complejas escenas de batallas y combates, lo cual lo aleja bastante de la premisa de la cinta original, que resultaba más una crítica a lo que representa y significa lo humano, el orgulloso antropocentrismo de una creatura que ve a todo lo demás como inferior, orgullo que fué por igual su motor a las estrellas que motivo de su debacle; así pues de ésta tercera entrega, y en general del último reboot no podemos esperar más que una atracción veraniega convencional, en la que acción y explosiones apenas se ven ligados por tenues excusas de diálogo.


Pero bueno, con los efectos actuales, los changos se ven bien monos.

American Gods

Dioses americanos

Por algún motivo me decidí a leer éste libro.
Me lo habían recomendado y con la reciente serie no está de más recordar un poco, lo peór es que recuerdo muy poco de éste, sólo que básicamente es una excusa para una especie de diario de viaje por carretera a través de los Estados Unidos, con un trasfondo mitológico, resulta interesante, básicamente por las atracciones de carretera(que en realidad existen) y los cuentitos intercalados de las deidades americanas y como han hecho para adaptarse al mundo moderno.
Por lo demás, la historia del protagonista se siente algo convencional, aunque en ciertos momentos pareciera que el cambiar el panteón fuera una decisión para esconder poco más la gran revelación, pues resultaría más propia de un Zeus, pero no importa, el libro en sí es entretenido, la serie, me dicen, divertida.

Thursday, June 01, 2017

Arrival

LA LLEGADA


Me habían recomendado mucho ésta cinta, como algo de lo mejor que habían sacado desde The Martian, así que decidí darle una oportunidad.

Había visto el documental "The visit" en el cual se presenta la cuestión, de cómo reaccionarían los gobiernos ante la posible visita de una entidad extraterrestre al planeta y qué protocolo se habría de seguir para siquiera intentar un intercambio de ideas.
Podrían entender un lenguaje escrito, interpretar sonidos, acaso tendrían conceptos matemáticos parecidos?  El documental en sí es entretenido y al contar con expertos en el tema cual si no tremendamente bueno o con presupuesto, logra su cometido al cuestionar al espectador cómo habría de realizarse un acercamiento con seres alienígenas que no involucrara repetir patrones de sonidos o volar en una bicicleta. Ahora al tratarse de una producción con un presupuesto razonable, y algunas caras conocidas en cartelera, se antojaba para ser algo, si bien no más profundo, al menos mejor logrado que con los 3 pesos del documental.

La cinta comienza con la llegada de dichos extraterrestres, quienes han aterrizado en 12 locaciones diferentes del mundo, las naciones han intentado establecer contacto con ellos y han enviado expertos a tratar de descifrar el mensaje que nos traen, obvio no lo logran y por ello recurren a nuestra protagonista, una experta lingüista que trata de desenmarañar el complicado lenguaje de los visitantes.
Resulta intrigante ver creaturas de 7 patas flotar entre el humo e imaginar cómo podrían haber desarrollado una cultura, aprendido a usar herramientas, cazar, desarrollar agricultura, cocinar, o acaso sus cuerpos no eran originalmente así y fueron modificados, no serán éstas formas, sólo avatares de usuarios a muchos años luz de distancia, acaso organismos evolucionados después de miles de años viajando por el cosmos en una nave generacional.
Tristemente nada de ésto se aborda, la cinta se enfoca en la historia de amor entre dos científicos y su futura hija. Ah, y la científica aprende el idioma de los extraterrestres que consiste en aritos de humo al recordar que en el futuro aprendió el idioma y escribió un libro al respecto. No hay mensaje más que un curso del idiomas. También una moraleja de que trabajar en equipo es mejor.

Como siempre, ésta clase de cintas sólo dejan muchas preguntas en la cabeza...
¿Cuál es el punto de que los humanos conozcan el idioma de los marcianos?
Si los marcianos necesitarían a futuro la ayuda de los humanos, ¿no sabrían también como solucionar el problema y solucionarlo a futuro? ¿o el solucionarlo evitaría que los encontraran en primer lugar para enseñarles el idioma para posteriormente visitarlos y tener su ayuda? ¿El determinismo es una constante universal? ¿Es una paradoja?
¿Por qué supusieron los chinos que podían intimidar a seres con tecnología más allá de nuestra comprensión?
¿Si la mujer pudo ver el futuro al aprender el idioma marciano, al enseñarlo a la gente, ésta también desarrollarían ésta habilidad? ¿Todos quienes aprendieran el idioma sabrían de antemano si se sacará la lotería?¿Cometerían crímenes sabiendo cuándo van a morir o si terminarán en la cárcel?

 Siento que ésta cinta fué un terrible desperdicio de una excelente oportunidad de mostrar algo más, no sé, tu tío viene de Europa y te regala un diccionario para cuando visites el viejo continente. 

En cualquier caso...

Friday, April 28, 2017

Los libros

Hoy comienza la feria del libro, desde que me acuerdo me gustó leer, casi de todo, desde las rancias historias de caballería, realismo mágico y ficción científica que nos recetaban en la escuela hasta los microcuentos que publican los desconocidos. Solía coleccionar libros hasta que me dí cuenta que era más práctico sólo leerlos en pantalla, el libro después de todo sólo es un artículo de lujo que muchos usan para decorar sus habitaciones. 
Mi esposa era escritora, publicaba pequeños escritos, cuentos y poemas acompañados de sus viñetas, se leían tristes, nostálgicos, como ver el parque desde la oficina, ella aseguraba que no eran tristes. Una vez la acompañé una exposición a presentar su libro; recientemente habíamos comprado una camioneta para viajes largos, de esas que tienen un segundo piso con espacio para una cama.
 Luego de su ponencia, la cual por cierto estuvo bastante concurrida, firmó algunos libros, se tomó fotografías y video, terminó exhausta; aunque teníamos reservaciones en el hotel quiso regresar a casa, no habría demasiado problema, pues ella podría dormir en la cama mientras yo conducía, no sería la primera vez que me aventara manejando toda la noche. Ya era tarde, o más bien temprano pues era de madrugada, veníamos por la autopista, me dijo que el movimiento del vehículo le daba pesadillas y no podía dormir, así que busqué un lugar para apearnos, lo encontré en una de las salidas que dan a las rancherías y poblados en los bordes de la vía principal, al menos la salida estaba emparejada y tenía grava, así que ahí me acomodé para no estorbar y estacioné la camioneta.
Antes de que me diera cuenta llegó un grupo de personas, nos saludaron, se trataba de una familia de Armenios, supongo que fueron de los emigrantes que llegaron con el gran éxodo antes de la guerra, me llamaron la atención sus hijas, pues una de ellas parecía albina por sus ojos rojos y cabello totalmente blanco, la otra, por sus facciones podría decirse que era producto de varios matrimonios entre familiares cercanos, tradiciones de su cultura supongo; el padre, hombre delgado, de bigote espeso y sombrero raído, nos contó que era peligroso quedarse al borde de la carretera, y que lo mejor sería que fuéramos hasta el pueblo, que no estaba lejos, les pregunté si querían subir, el hombre aseguró que estábamos muy cerca; ésta familia nos acompañó hasta el pueblo, el cual efectivamente estaba muy cerca, hicimos menos de cinco minutos por terracería, me sorprendió que aún y cuando aún no salía el sol, en las banquetas ya había mujeres vendiendo verduras, uno de los muchachos le comentó a una de éstas vendedoras que debería conseguirle más ajos para que vendiera. Pude estacionarme tras de un restaurante para descansar hasta la media mañana, ahí almorzamos copiosamente varios deliciosos guisos y pan casero acompañados con un incomparable café de olla. Al llegar a casa, mi esposa se fué a la cama por estar cansada del viaje.

No me gusta ir a las exposiciones de libros, suelen ser caros y me atrevería a decir, malos, tal vez sea por la inmensa cantidad de nuevos títulos que se publican, que lo auténticamente bueno queda inmerso en éste mar de mediocridad y culto a la personalidad, más se siente como que la gente famosa escribe porque es famosa y no es famosa porque escribe, como el caso de éste escritor de libros finlandés, el cual tiene más notas acerca de sus terribles elecciones de vida que acerca de sus escritos, los cuales por cierto son muy poco populares, tal vez sea por su estilo o porque simplemente sus contenidos son realmente aburridos, tal vez sea popular por su facilidad para generar polémica mediante sus declaraciones y acciones, como el fomento al programa de "adopta un inmigrante", ese donde la gente recibe en su casa a personas que vienen de países en guerra. La gente para quejarse, compra sus libros para colocarlos bajo los medidores de agua, lo cual sin duda, aumenta mucho sus ventas. También me acuerdo del caso del candidato que luego de ser derrotado en las las votaciones para la presidencia, se alió con otro excandidato para publicar libritos de cuentos, como lo que manejan los hermanos religiosos, para de ésta manera explicar cómo una fuerza exterior influenció los comicios y les negó el triunfo que seguramente llevaría al país a una nueva era dorada.
Quien sabe, en cualquier caso, resulta interesante el gran avance que han tenido las máquinas en éste mercado, si bien recuerdo no ha muchos años, que si sacaban una novela legible resultaba toda una noticia, hace poco me enteré de que había un sitio donde podías comprar novelas por encargo, ésto es se seleccionaba el tema en general y se agregaban palabras clave para dar lugar a una historia única, claro, escrita por máquinas, al momento.
Tenía mucha curiosidad por probar el servicio, así la semana pasada pedí una historia, y sólo para ver que salía, elegí un montón de cosas al azar: ficción científica, comedia romántica, clon, extraterrestres, piratas, robot gigante, distopía, ucronía, camino del héroe, cyborg,  princesa, esclavitud y cerré con documental para hacer las cosas más interesantes; maldita sea, fué la cosa más increíble que haya leído, hoy voy a pedir otra.

Friday, April 21, 2017

La pizza

Me gusta la pizza, quizá no tanto como otras comidas, ni como para comer a diario, sin embargo, nunca he probado una que me desagrade del todo, recuerdo que un amigo comentaba, "la pizza es como el sexo, aún cuando está fría, sigue siendo pizza"; quizá su encanto recaiga en su extraordinaria mezcla de sabores tan intensos y en cierta forma chocantes: dulce, salado, picante, todos revueltos con mucha grasa, en teoría no debería funcionar sin embargo, en la práctica es muy aceptada, sobre todo por los adolescentes, aunque y dado que éstos aún no han desarrollado completamente su sentido del gusto y/o lo tienen destrozado por tanta hormona, pues...

Eso me recuerda, cuando estaba en la escuela, salía con una chica, y claro, la invité a comer pizza, el plan original era ir a la casa y ver una película, tenía refrescos y botana aunque no mucho dinero así que me pareció un buen plan, ella vivía en el centro así que fuí por ella, o al menos ese era el plan porque a medio camino me quedé sin carga, llamé a la chica y le dije que enviaría un taxi por ella; mientras buscaba donde podía recargar el vehículo pasó una pipa de gas, la cual se detuvo, bajó un hombre gordo de lentes en camiseta blanca y vaqueros desteñidos, "¡Ese coche no está bien, te digo!" me comentó mientras me ayudaba a conectar el vehículo, que en breve estuvo de nuevo en operación; le agradecí y continuó su camino.

Regresé a casa justo antes de que ésta chica llegara; estaba todo listo, tenía la comida y la película "Los pancheros" una cinta de bandas criminales. Cuando ella llegó no pareció muy interesada en ésto, yo tenía mis planes y ella los suyos, tanto así que se comenzó a desnudar, preocupado por que mis padres llegaran y me encontraran con una mujer desnuda en la sala, le sugerí salir a comprar una pizza; contrario a cualquier pronóstico, ella aceptó y nos dirigimos al coche.

Ya anochecía cuando salimos, el cielo estaba despejado y el aire se sentía fresco, sería una maravillosa noche estrellada, magnífica para una cita, así que la llevé a un restaurante frente a una concurrida y bonita plaza, dejé el coche cerca de una vecindad para no pagar estacionamiento, me dí cuenta que la vecindad tenía una letrina que daba a la calle, buena elección pues daba un olorcillo que tumbaba; cruzamos un túnel y la plaza, la cual estaba muy concurrida por las más variopintas tribus urbanas, como siempre estaban los vendedores de refrescos, flores, dulces, los pintores de aerógrafo, una mesita donde vendían pulseras de camino a los sanitarios públicos, estatuas vivientes y demás atractivos nocturnos, no hicimos mucho caso y nos dirigimos al restaurante.

Al acercarnos la marquesina me llamó la atención e hice notar de ésto a mi acompañante, pues había dos aves peleando, aves reales, vivas, aparentemente las habían pintado como las mascotas del negocio, cuestionable decisión por las leyes de protección animal aunque original sin duda.

Al lado de las puertas estaba una casi olvidada fila de teléfonos públicos, y al otro un mostrador donde vendían helados y otras golosinas.

Ya adentro, el sitio se veía limpio y ordenado, varias mesas ocupadas, en el monitor del comedor estaba el programa "Vida de los famosos", mostraban un puerto congestionado de lujosos yates y hablaban de lo difícil que era navegar en esas condiciones.
Al llegar a la ventanilla para ordenar, me encontré con conque habían cambiado el sistema lo habían actualizado a una plataforma libre, tenía enormes ganas de examinarlo a detalle... Como notando mi confusión ante la máquina, se me acerca la chica hostess.
Buenas noches, ¿es nuevo cliente? - Sonríe mientras me muestra las opciones para ordenar en el monitor. No presté mucha atención a sus palabras, pues en ese momento pude ver que entró un grupo de jóvenes con muy mala pinta, el primero de ellos, un tipo delgado con sweater raído.
¡Busco al Pum, Juan y Pedro! - Anunció para sin más meterse a la cocina.
¡Ésto es una broma bro! - Anunció un segundo de camisa blanca con tirantes, al momento de sacar un arma, acompañado por los otros golpearon a una de las cajeras, a lo que la otra sin dudar abrió las cajas y les entregó el dinero, en eso se escuchó el sonar de un teléfono, el tipo de tirantes contestó:
¡Ni me digas así! ... ¡llevo 17 años separado de Letty!... - luego se carcajeó sonoramente, Aprovechando su distracción patee una de las sillas contra el tipo, ésto le hizo perder el equilibrio, hice lo mismo con una mesa, veo como otros comensales se han unido a la ofensiva, lanzan objetos y comida a los maleantes, no me quise quedar atrás así que tomé uno de los servilleteros metálicos y se lo lancé a la cara al tipo de tirantes, estoy seguro que le tumbé los dientes, pues sólo vi que se llevaba la mano a la boca ensangrentada. Recordé a mi amiga así que fuí por ella a sacarla debajo de la mesa donde se estaba refugiando, ella me señala el arma que soltó el tipo de tirantes al ser golpeado, es cuando me doy cuenta que los cacos traían armas de juguete.

Al salir de ahí, nos encontramos que en la plaza había un caos, se había desatado una pelea entre las bandas presentes, mientras en el restaurante habían optado por cerrar las cortinas de acero de las ventanas. Ya no era opción regresar, así que tendríamos que ir por el coche, mi compañera traía de esos tacones que se amarran hasta la rodilla y claro que no podría correr, ni se los quitaría, así que la llevé en brazos, por el camino caí en cuenta que no traía sostén, le podía ver los pezones y no parecía importarle, me pregunté si sería vírgen como me había presumido; me aterroricé al pensar que mis padres llegaran a casa y encontraran la prenda sobre el sillón.

Fuí a dejar a mi amiga a su casa, le pedí disculpas de la cita y regresé a la mía, al llegar, revisé las noticias buscando la nota del asalto al restaurante, la encontré aunque lo que más me llamó la atención es que algún gracioso había agregado los apodos de los empleados. Entre ellos destacaba "Boipussi" un particularmente afeminado adolescente de largo y sedoso cabello e improbablemente terso rostro, quien para sorpresa de nadie tenía muchos comentarios. Yo también me alegro de que en aquella ocasión "Boipussi" saliera ileso.

Friday, April 14, 2017

La competencia de escalada

Cuando estaba en la escuela, hubo una competencia de escalada, necesitaba los créditos así que entré junto con otros dos compañeros. Además, habría un premio en efectivo que sin duda no caería mal.

La idea era sencillo, construir una máquina capaz de trepar una columna en el menor tiempo posible; varios días estuvimos discutiendo acerca de cómo construir el aparato, en dónde armarlo y qué piezas usar, uno de mis compañeros tenía acceso a un taller de maquinado en una universidad privada, así que por herramienta no tendríamos problema, por mi parte, dibujé un par de propuestas y mi otro compañero se excusó por su trabajo y sólo aportó algunas piezas, jamás se volvió a aparecer.

 Debido a que no avanzábamos mucho, perdí la paciencia y construí por mi parte un chasis de aluminio con perfil que había en casa, tomando en cuenta las piezas con que contabamos, partes de juguetes, viejos actuadores y una fuente de dudosa procedencia; así ya con algo en forma, nos pusimos de acuerdo en un diseño y nos quedamos de ver en su casa a armar el condenado aparato.

La casa de mi compañero quedaba algo lejos, aunque cerca de una estación del tren, entare Juárez y Morelos, una zona bastante feíta y peligrosa, al bajar de la estación me encontré con un dragón dando un recorrido sobre la calle, era una de esas máquinas que antes usaban para la vigilancia. Pasé por enfrente de una cantina que una cortina apenas cubría a los beodos en su interior, mientras que un vago les lanzaba algo que quiero suponer y era lodo

Creí que iríamos al taller de maquinado que tanto había presumido, sin embargo para mi desilusión, todo lo hicimos en el patio de su casa con una tostadora por ayudante, fueron varios días de ajustes, soldadura, codificación y montaje. Yo estaba trabajando ya, así que tuve que faltar al trabajo un par de días por armar el condenado aparato.
Al final quedó más compacto de lo esperado y soprendentemente confiable, aunque para hacer la cosa más interesante mi compañero le pintó dientes, ojos y le puso un sombrerito muy mono. Parecía como un enanito con garras, se veía aterrador.

Ya en la escuela, los demás equipos trabajaban en sus  máquinas, algunas se veían mucho más elaboradas, y otras símplemente no funcionaban, ofrecí herramienta a un equipo que tenía problemas con los ejes más no la aceptaron. Con la emoción me dieron ganas de ir al baño, aunque debido a la construcción que se estaba haciendo al lado del árbol de los fumadores los sanitarios más cercanos estaban cerrados, por lo que tendría que dar vuelta por los pasillos hasta la tienda e ir hasta el otro edificio, por lo que opté por esperar un poco. Y aparentemente no era el único impaciente, pues la máquina en su modo espera me arañaba la pierna.

 La competencia fué entretenida, se reunió un nutrido grupo de curiosos y algunos estudiantes acarreados de primeros semestres, nadie perdía detalle de las máquinas, algunas trepaban, otras ni siquiera encontraban la columna, alguna sólo vibró un poco para luego hacer humo, en nuestro caso, las garras hicieron una enorme diferencia, pues no importando el marcar la columna, el aparato se encaramó de inmediato y se lanzó hacia arriba a toda velocidad dando de lleno en el capitel haciéndose pedazos. Ahí mientras a nuestro alrededor caían partes de la máquina, fué cuando vi por primera vez a la que fuera mi esposa; contemplaba con extrañeza el inesperado espectáculo; destacaba por su altura, tez blanca de mejillas sonrosadas por el sol, un ondulado cabello castaño hasta los hombros, top negro, preciosa; no la volvería a ver sino años después.

Friday, April 07, 2017

Normis

La señorita Norma trabaja para Don Richard, el hombre de los helados; ella cocina, hace la limpieza y la colada, además de que cada martes y sábado va a hacer la despensa, sin falta; sube por las escaleras, pues tiene un poco de miedo al elevador, luce un uniforme sencillo aunque algo anticuado, siempre impecable, siempre reservada, aunque jóven, luce mayor, usa anteojos de pasta que con dificultad ocultan unas incipientes ojeras; estudia en la nocturna, así que los desvelos y el trabajo la dejan exhausta; tabaja para pagar la escuela y cuenta que en cuanto termine se mudará a la capital.

Por ahora asiste a Don Richard, de lunes a sábado, por las mañanas; quien luego de la muerte de su esposa vendiera su negocio de helados y se retirara a vivir sólo en un departamento.

Normis de vez en cuando visita al Doctor, para consultar sus inexistentes dolencias.
- ¡Como quinceañera.!
Suele comentar el Doctor al dar su diagnóstico, siempre le recomienda reposo y diversión, pero ella no puede, tiene muchas cosas que hacer.

A veces se le encuentra en la estancia frente a las escaleras, garrapateando en una pequeña libreta sosos poemas que guarda en su delantal, si se presta atención se puede escuchar que muy bajito murmura para si misma.
- Tal vez si usara flores, tal vez si cortara mi cabello, tal vez si lo pintara de azul cielo.

Pero tal vez esa no sea la solución porque no es mujer.

Friday, March 31, 2017

La planta de óptica

Me llamaron de la planta de óptica, era de la línea donde fabrican los emisores, aparentemente tenían problemas con las máquinas de pruebas destructivas.

Nunca había ido, me habían contado y había leído un poco pero realmente nunca había entrado a las instalaciones, es un lugar maravilloso, las paredes de cristal, los muros de inoxidable, las formas redondeadas del mobiliario, cromo, cristal, señalización minimalista, algunas plantas en recipientes hidropónicos colgando de lámparas, increíble, símplemente en el lobby había una máquina especialmente dedicada a tocar un piano, es otro mundo.

En recepción me identifiqué, me entregaron mi gafete, y me desearon suerte. Es raro, generalmente te asignan un acompañante por las instalaciones, más no aquí, sólo sigues las flechas de la pared, éstas me conducían al patio central.

Al salir me encontré que los proveedores para moverse llevan consigo una especie de patín motorizado para moverse entre líneas, aún en los patios tienen carriles asignados para no estorbar la maniobra de vehículos pesados.

Pasé al lado de un enorme pino, que segúramente habían trasplantado de la sierra u otro lugar, pues estaba asegurado con tensores; me acerqué un poco, aparentemente el lugar que le habían asignado no había sido suficientemente grande, así que al traerlo, tuvieron que romper el concreto y aún así, cavaron muy poco y la raíz, la cual era particularmente pequeña para un árbol tan grande, no estaba totalmente cubierta.

Al llegar al laboratorio de pruebas saqué mi equipo, lo conecté y lo dejé corriendo diagnósticos, para no aburrirme, estuve curioseando un rato, no me atreví a tocar nada, aunque me sorprendió que en uno de los armarios estaba una unidad DORF, entusiasmado llamé a mi contacto, le mencioné mi hallazgo, estaba vieja y sucia pero parecía en buen estado, no compartió mucho mi entusiasmo pero me indicó que si encontraba más equipos revisara y llevara a almacén. Con la autorización, conecté la máquina y comencé a correr diagnósticos, todo estaba en órden, algunas rutinas algo antiguas, cómo no si esas cosas se usaban cuando yo estaba en la escuela, que buenos recuerdos me traían, en un momento la tuve en línea, justo cuando terminaron los diagnósticos del equipo de pruebas, sólo era cuestión de hacer algunos ajustes triviales, volviendo con la unidad, encontré que había otras en varios puntos, revisando me doy cuenta que están en sendos armarios de otras máquinas de pruebas, revisando encuentro rutinas de mantenimiento precísamente para éstas máquinas, aparentemente se usaban como unidades de respaldo para arrancar manualmente de manera automática las máquinas. Así que para que no estuviera ociosa en lo que revisaba el resto de las máquinas, la usé para que mandara a diagnóstico a las demás DORF y arrancara; así que luego de un rato era seguido por una pequeña comitiva de unidades, mismas que llevé a almacén.

En el reporte incluí una propuesta para actualizar, reconfigurar y reinstalar las unidades DORF en los laboratorios; si aceptan, podré pasarme al menos un par de días jugando con esas cosas. Sería magnífico.

Friday, March 24, 2017

La cañada

Fuí a supervisar una obra en una cañada, se estaba tendiendo una línea de conductores y por algún motivo requerían que alguien se asegurara que las máquinas hicieran correctamente el trabajo. De verdad, a veces no sé por qué me llaman para hacer ésta clase de trabajos, existen muchos proveedores que se enfocan en ésta clase de labores o aún podrían usar alguien de su propio equipo, debería ser más barato y para ser franco no es complicado; siempre me ha intrigado el por qué me llaman para éstos asuntos, es un buen ingreso, lo acepto y lo agradezco, pero cada que me llaman no puedo dejar de preguntarme, ¿por qué yo?, no es como si fuera el hada madrina de las máquinas o algo así.

La línea estaba siendo tendida siguiendo un el cauce de un arroyo, trabajo trivial para las máquinas, salvo que la constructora planeaba remover a un grupo de personas que estaban viviendo ahí, en un asentamiento irregular ubicado en un banco de grava; huelga decir que ésta gente estaba muy molesta pues se les desalojaría temporalmente de sus precarias construcciones de madera, lámina, cartón y plástico en una zona de alto riesgo, así se aglomeraban en la zona donde estaban los remolques para gritar consignas y en general lucir amenazantes, curiosamente ahí me encontré que entre los manifestantes estaba a un amigo, el cual por cierto es arquitecto con su esposa y otra persona, quienes me explicaron que la gente debería tener el derecho de vivir donde le pegara la gana, pues el río oficialmente es propiedad federal por lo que no debería haber injerencia de particulares, hablamos con el jefe de la obra, un coreano que lucía cansado y fastidiado de la gente y sus gritos, su intérprete, era un americano alto y rubio el cual no resultó muy amigable aunque sí respetuoso y escuchó a la gente. A lo más que pude llegar fué a que la empresa se comprometiera a agregar un puente para su instalación y así no perturbar el asentamiento.

De regreso a casa, por la calle me encontré con un par de enormes conejos, los cuales alguien, seguramente considerando y sería una magnífica broma, les había ajustado sendos arneses, uno de los animales, de color blanco tenía ajustado un cuchillo en el lomo, el otro, de pelaje gris, un arma de fuego, me alejé de ahí a paso presto, aunque alcancé a ver al doblar la cuadra otro animal, éste café con blanco, con otro cuchillo.

Friday, March 17, 2017

La escuela

Estuve dando clases en una universidad, la paga no era buena pero tenían buen servicio médico y el horario era cómodo, así que me dejaba tiempo para trabajar en proyectos personales, quizá lo más sorprendente era que se trabajaba prácticamente con palitos y piedritas, recuerdo una ocasión en que estaba dando un taller de programación; al revisar la gaveta de materiales caí en cuenta que no tenía el cable correcto para conectar las máquinas con una terminal, así que sugerí a la clase armar uno con cable conductor que había, no era del calibre ni había conexiones en especificación pero sería una buena actividad de aprendizaje, algunos alumnos sugirieron usar señal, lo cual no me gusta del todo, así que propues que un equipo armara el cable y el otro configurara la conexión por medio de señal y cargaran una rutina sencilla el libro.

Ahí mismo solicité hacer mi posgrado, al presentar mi papelería al comité, les gustó mucho mi libreta de notas, era maravillosa, con detallados diagramas, enmarcadas por paisajes y viñetas alusivas, aún fondos con escenas determinantes respecto a los contenidos, prácticamente era un libro listo para publicarse.
Sin embargo, no pasó lo mismo con el proyecto que expuse, era una máquina, armada con componentes genéricos y actuadores multipropósito, básicamente era una máquina de tarea universal con una interface simple y amigable para el usuario.
 Me preguntaron cómo había creado un módulo universal, les expliqué que sólo había creado una interface que servía de intérprete entre los diversos módulos preexistentes y nuevos podrían ser integrados de manera sencilla según fuera necesario.

Al mandar a realizar tareas de rutina, la máquina se quedó estática; no había errores ni alarmas encendidas, mandé a correr tareas algo más complejas, de nuevo, nada, estaba confundido, tenía meses funcionando a la perfección, consultando la terminal, los números estaban correctos, el error estaba en la salida, así que con desesperación, intenté recablear, y volver a correr una rutina, sólo conseguí que la máquina derramara un poco de fluído hidráulico.

Recuerdo mucho ese día, pues coincidió con el despegue de la primera misión tripulada a Marte, todos recuerdan la transmisión pues hubo un atentado terrorista, los saboteadores habían puesto cargas explosivas en los tanques, en los videos se puede ver como éstos se colapsan y hunden durante el despegue, nunca supe realmente cuál fué la versión oficial de ésto, quién plantó las bombas o con qué propósito, el gobierno siempre ha mantenido un alto secreto alrededor de ésto.

No me aceptaron en la maestría; quiero pensar que éstos se debió a que aquel año hubo un gran recorte de presupuesto para investigación y cancelaron muchos proyectos. Sin embargo, el Carter I logró despegar y completar su misión.

Friday, March 10, 2017

Los macacos

Cuando vivía en la capital, trabajaba en una planta de actuadores hidráulicos, básicamente haciendo diseños, documentando y redactando manuales de usuario, era algo aburrido, pero conocí gente interesante y aprendí algo de ingeniería.
La oficina estaba en una parte fea de la ciudad, cantinas, burdeles y edificios abandonados habían depreciado enormemente aquella zona, que otrora fuera punto referente para el comercio de la urbe, motivo sin duda por el cual se movieron las oficinas a ésta ubicación.
La calle estaba en reparaciones, no recuerdo si era por alguna ampliación del tren, reparando alguna línea de combustible o símplemente reemplazando el asfalto de espantosa calidad que solían usar; el caso es que tenía que estacionarme a varias cuadras y andar un buen tramo entre los montones de materiales y escombro.
Salí tarde de la oficina, como siempre al ingeniero se le había ocurrido que se enviara un diseño modificado al cliente al último momento, innecesario totalmente, pues aquellas gentes solían dejar el trabajo puntualmente al terminar el turno, no así yo, que tuve que pasarme todavía varias horas haciendo cambios.
Cuando salí a la calle ya era tarde, estaba particularmente obscuro, pues con las reparaciones el alumbrado público no estaba funcionando, al menos el resplandor de los bares en las calles aledañas evitó que cayera en alguna zanja.

Luego de andar una cuadra caí en cuenta que frente a mí andaba una mujer, tal vez trabajadora de los tugurios locales aunque también, tras de nosotros venían dos tipos, de reojo pude ver que uno era blanco, de cabello largo, por la obscuridad no podía reconocer los rostros pero se veían sospechosos, amenazantes, supuse e irían a asaltar a la mujer, pero fueron contra mí, uno de ellos llegó por detrás y me sujetó mientras el otro metía sus manos en mis bolsillos; les pedí que no se llevaran mi cartera, había sido un mes difícil así que no tenía mucho dinero, ni el comunicador, pues lo necesito mucho y fué un regalo de mi esposa. No les importó.
"¿Es lo único que traes?" - Rugió uno de ellos incrédulo, así que para quitarse el mal sabor de boca me dieron una golpiza para luego perderse por entre una de las obscuras calles.

Después de un rato me senté en la banqueta derrotado, me dolía la nariz no sabía si estaba rota, pero estaba seguro que si sangraba, también los dientes, afortunadamente no quebraron ninguno, me levanté y fuí al coche; mi experiencia me había enseñado a ser poco más cuidadoso, y ahora noté que dos personas venían por la calle, pude distinguir que eran ellos, reconocería a ese greñudo donde fuera, sin pensar abrí la cajuela y de la caja de herramienta saqué una sierra manual; me acerqué a ellos y sin pensarlo le dí al greñudo en la cara, el otro sorprendido, trató de ayudarlo, primero un arañazo en el brazo, luego en la cabeza, los hombres gritaban, no dejé de golpear hasta que se tiraron al suelo donde comenzaron a ser más cooperativos y me dejaron revisarles; recuperé mis cosas, subí al coche y me largué.

La cicatriz en la nariz ya es muy pequeña y casi no se nota.

Friday, March 03, 2017

El volcán

En la capital hay un volcán, quizá la vista más conocida y referencia obligada, visible desde cualquier punto y aún emblasonado en el escudo de armas; es ésta estructura geológica la marca inequívoca que nos aproximamos a la megápolis, sea descendiendo de la sierra o subiendo de la costa, aún sirve como un medidor de contaminación en el ambiente, pues su ausencia o el sólo poder distinguir hasta cierta altura habla de una particularmente alta presencia de partículas en suspensión.

Es un lugar frecuentado para pasear y obligatorio para el fuereño, me gustaba acampar en sus pedregosas laderas tapizadas de arbustos resecos, la suave elevación en su manto se convierte abruptamente en escarpados muros, que esconden numerosas cavernas donde se encuentran fósiles, depósitos minerales y enormes cristales, aunque la cima está reservada a aquellos con equipo especial o dinero para el vuelo;  dentro de la ya inactiva caldera, entre pequeños lagos de agua caliente, hay una isla con un curioso círculo de árboles, los cuales tienen una muy extraña característica, es el lugar con menos gravedad en el mundo, si bien al andar por ahí parece imperceptible, apenas al acercarse a los árboles se siente la diferencia, un persona puede fácilmente trepar por los troncos y correr por las ramas, aún una caída no resulta particularmente peligrosa, pues se tiene el tiempo suficiente para enderezarse y caer de pie.

Realmente no se conoce explicación para éste fenómeno, muchos intentos se han hecho por realizar excavaciones, estudios o aún aprovechar ésta fantástica locación para la construcción de una lanzadera o generadores, sin embargo, éste lugar ha sido declarado sagrado por varias religiones, mágico por numerosas asociaciones, reserva natural por el gobierno y hasta patrimonio de la humanidad.

No es de extrañarse, es un lugar precioso.

Friday, February 10, 2017

La sirena

En la casa, algunas noches, se alcanza a escuchar una sirena, vestigio de la guerra.

Las sirenas fueron instaladas en toda ciudad de relevancia, servirían como un aviso previo a un bombardeo, dando tiempo suficiente para que la gente pudiera acudir a un refugio o prepararse para lo peor; se montaron sobre altos postes, con baterías atómicas y conexión inalámbrica encriptada, formaban una red entre ellas y con varias centrales, las primeras con sensores sencillos aunque robustos, las segundas con dedicadas máquinas apoyadas con gente que incansablemente escudriñaba el cielo, cada una podía localizar, evaluar y declarar una amenaza, aunque preferentemente buscaba consenso con las otras, ante la duda, la alarma sonaba; así, las primeras semanas de calibración vinieron integradas con numerosos simulacros que pusieron en evidencia las carencias de los programas de protección a la población y sus áreas de oportunidad. En poco tiempo se pulieron detalles, ampliaron entradas, estandarizaron protocolos, se mejoró la señalización y en general se reforzó la educación de la población, al punto que para los últimos simulacros apenas ocurrían incidentes dignos de mención. El sistema estaba listo.

O al menos se pensaba, porque los bombardeos nunca fueron dirigidos a los centros poblacionales, sólo a las instalaciones militares y concentraciones de tropas; así que luego del relámpago y posterior temblor la gente dejaba sus cosas, desconectaba los servicios y corría a su refugio más cercano que era más o menos cuando comenzaban a sonar las sirenas, el sistema funcionaba, sólo que con un poco de retraso, justo como los escudos de misiles, sólo eran una bonita exhibición de fuegos artificiales luego de presenciar el nacimiento de un nuevo cráter.

La sirena sigue sonando... ya a nadie le importa.

Friday, February 03, 2017

El cine

Ayer fuí al cine, me gusta mucho, antes que el contenido la experiencia, la sala obscura, los resplandores neon, la gran pantalla, el olor a desinfectante, grasa y caramelo.

Fuí a ver la última cinta de Armando González Ramírez, había leído buenas críticas y dado que realmente no hay nada más rescatable en cartelera, decidí echarle un ojo.

Como siempre hubo muchos comerciales, casi 10 minutos, luego de los cuales cortos de próximas atracciones: Una escritora se enamora de una lectora con quien tiene frecuente conversación por escrito, aparentemente ésta otra mujer es ella misma. Se ve rara y aunque prácticamente cuentan la historia en el corto igual y tiene algún desarrollo interesante; la otra era más de fantasía, situada en la posguerra, una mujer vive sola en una casona, en la que alquila habitaciones para otras personas, sus hijos, todos negros, no podían regresar a su lado, pues los lugareños los desprecian por ser negros supongo, así que como última esperanza, va al parque y regresa comandando una horda de monos, perros y otros animales; no tengo idea que tenga que ver todo ésto, pero al menos se ve muy animada y colorida.

Ya comenzada la función vemos los títulos escritos en varios papeles y letreros de un obscuro callejón lodoso, en una calle aledaña vemos gran cantidad de coches pasar a gran velocidad, llegamos a un taller mecánico que tiene afuera varios barriles de metal obstruyendo el camino, es entonces que nos encontramos con nuestro héroe quien se ha infiltrado en un grupo de revoltosos que planean causar disturbios en la ciudad, su misión es monitorearlos y tratar de disuadirlos creando divisiones internas, por supuesto, no lo logra. Vemos al grupo de malandros acercarse a una calzada comercial a lo que Armando disimuladamente llama a sus compañeros en un coche patrulla para que acudan a rescatarlo, pues pronto comenzarán los actos vandálicos; para cuando llegan, Armando se ha unido a los rijosos y alegremente está prendiendo fuego al aparador de una tienda.

Vienen los títulos para rápidamente regresar a la acción, nuestro héroe conduce velozmente por una autopista elevada en una ciudad costera, a la cual rodea, formando un anillo periférico casi circular, montada sobre elegantes columnas, aunque al llegar al agua se ha construído para ésta vía un terraplén; la vista es increíble, aunque los lentes y el cambio de observador constante hacen difícil el apreciar el panorama, a la altura de un moderno hospital, encuentra señalamientos que inicia una sección en construcción, choca contra vallas y botes, se acaba el asfalto, pierde el control y salta por un lado del terraplén, cae cerca de otro coche, trata de ederezar el vehículo pero derrapa y se va al agua, Armando sólo alcanza a sacar su mochila del vehículo siniestrado, empapado y golpeado continúa caminando hasta llegar a un pequeña cafetería, donde pide un café, la gente comenta entre sí del aparatoso accidente de la carretera, Armando tímidamente le confiesa a la mesera que fué él, por ello se encuentra mojado y sucio. En lo que llega su bebida llama al seguro, se da cuenta que su hermana ya ha puesto el reporte, así que tranquilo, comienza a leer una novela de vampiros. Suena el teléfono, es su hermana, ya han avisado al seguro.

Luego de que sus compañeros han ido a recogerlo, se ha unido en la playa con un grupo de visitantes, debe investigar a los guías de turistas, quienes son corruptos y no los dejan entrar a una de las cuevas, por supuesto ellos se las ingenian para entrar, luego de explorar un poco se dan cuenta que tienen esclavos, hay un guardia, flaco y desgarbado, que rápidamente es sometido de un golpe, el cual curiosamente al ser noqueado se disuelve, dejando sólo su calavera y armamento, Armando toma el arma y comienza a avanzar, mata a otro guardia con balas y también se disuelve, toma el arma, ahora tiene dos, piensa en recargar una de ellas con la que acaba de encontrar, o usar una en cada mano, las revisa, una está casi llena, la otra casi vacía, escucha disparos, vienen por él; se esconde tras un muro, saca el arma y dispara a ciegas, se le han acabado las balas. De aquí todo se convierte en un circo, apenas un par de líneas de diálogo insertadas aquí y allá entre las ráfagas de balas, explosiones, peleas y persecuciones, hasta parece un juego de zombies, donde vemos al héroe repeler oleada tras oleada de enemigos que tratan de trepar un pared cada vez más cansado y con menos armas.

Regresé a casa, no particularmente convencido, aunque muy mareado. No sé, he notado que ya no disfruto mucho las cintas modernas, tal vez sea la obsesión con los efectos especiales o esa tendencia a brincar constantemente de espectador para que éste se sienta en la escena, lo cual realmente entra más en el territorio de los videojuegos y éstos ya resultan casi indistinguibles de las películas caseras, que con tal de dar inmersión, dejan al usuario vagar por la escena, lo que hace que detalles como, encuadre, enfoque o perspectiva se pierden totalmente en favor de que el usuario se la pase viendo las bragas de la protagonista.

Un tiempo quise instalar un proyector en casa, no era tanto por las películas, era más la añoranza del ambiente, una visión más bien romántica de un pasatiempo por otro lado pueril, el sentarse bajo la luz del proyector mientras se disfruta de un bote de palomitas de maíz, me traía muy gratos recuerdos, hasta pinté de blanco la pared de yeso e instalé unos bonitos biombos de madera labrada con personajes de ficción; sin embargo resultaban mucho más costosos que simplemente una pantalla de gran formato, así que por lo pronto he desistido, aunque quien sabe, tal vez si me va bien en el siguiente trabajo, me haga de uno.

Friday, January 27, 2017

El colegio religioso



Me mandaron llamar de un templo; ahí fué donde hice mi servicio comunitario, además que dí clases un tiempo en el colegio anexo, a lo cual acudí con gusto.


Al llegar a la recepción me encontré con una máquina, viejísimo modelo, pero aún así se conservaba en buen estado, la carcaza aunque con algunas despostilladas se veía lustrosa, hacía poco ruido a pesar de no ser de enfriamiento pasivo, despedia un suave olor a espuma limpiadora, lucía un uniforme impecable y le hicieron una trenza muy mona, me identifiqué e informé el motivo de mi visita, a lo que de inmediato me entregó un pase y me pidió esperase a la persona encargada. Para no aburrirme consulté un poco, me sorprendió que respondiera tan bien a la cháchara y aún aquí ya allá usara jerguilla. Tal vez con el constante contacto con los estudiantes había tomado los modismos, además que supongo nunca la habían actualizado ni reiniciado, pues ese modelo era conocido precísamente por desarrollar idiosincrasias basadas en su entorno, como en una línea de ensamble que la máquina en cuanto terminaba un lote se apagaba hasta la llegada del siguiente, en lugar de permanecer en espera; luego se descubrió que uno de los supervisores se aventaba un coyotito después de la comida, el problema se prevenía con regresiones periódicas, aunque ha sido totalmente corregido en modelos más recientes.

Luego de un rato llegó una religiosa, que me explicó que estaban haciendo una remodelación a la cúpula, ésta sería montada en elevadores para levantarla en celebraciones especiales, comentaba que los trabajos casi habían concluído, sólo que el sistema de elevación y el control de la nave principal no podían comunicarse, le pedí me llevase al cuarto de máquinas; me llevó a un armario tras la sacristía donde estaba una terminal, no había control ni repetidores, nada sólo la terminal, le pregunté si había algo más, me confirmó que era todo, le agradecí y se retiró para dejarme trabajar. Era un hecho que esa cosa debía conectarse a algo; al corretear el arranque me caí en cuenta que efectivamente, buscaba las unidades de control, eran tres, las cuales no encontraba. No debían estar lejos, decidí dar un recorrido por el área donde se realizaban los trabajos, es común que se ubiquen las unidades en lugares mejor ventilados y menos visibles. En la nave, las bancas habían sido removidas, cuatro grúas sostenían la cúpula mientras debajo ya estaban listos los elevadores, curiosee un rato por entre los nichos, pinturas y esculturas de santos, varios trabajadores se avocaban en reparar daños en el suelo, pasé junto a un grupo que estaba reemplazando una toma de corriente dañada, me llamó la atención, pues estaba muy cerca del pasillo central, viendo a mi alrededor vi otras dos, que ya habían sido reemplazadas. Les pregunté cómo se habían dañado.
Cuando movimos las bancas - Dijo uno de ellos, entonces entendí todo, le agradecí y fuí a buscar las bancas.

Algún listillo debió haber ubicado las unidades de control y disipadores dentro de las enormes bancas de madera, ciertamente un chispazo de genialidad, pues ayudaban a mantener la temperatura agradable, se tenía un acceso cómodo, no ocupaban espacio y permanecerían ahí mientras existiera la construcción, o al menos eso se pensó.

 Éstas habían sido reubicadas temporalmente a un salón de eventos múltiples junto al colegio, me puse a revisarlas, encontré las unidades de control, luego de conseguir una extensión y correr pruebas, verifiqué su funcionamiento, sólo sería cuestión de regresarlas a su lugar y todo volvería a funcionar; aunque sólo encontré dos. Fuí a buscar a la religiosa, le pregunté qué había pasado con el resto de las bancas, me informó que esa banca debería estar en los patios, pues se mandaría a restauración.


Entre las pilas de material, encontré la banca; efectivamente, las numerosas marcas y letras en la madera hacían necesario una buena resanada y barnizada, ésta unidad también se encontraba en buen estado, así que satisfecho, me puse a escribir mi reporte.

Me dirigía a la recepción cuando me encontré mi ahijada, hace mucho que no la veía, luego de un breve saludo me pidió. "Debes volver." - Dicho ésto se fué tras una torre de tabiques y la perdí de vista.

Venía de salida cuando noté que mi pase me dirigía al colegio, pensé que tal vez se trataría de alguno de mis ex-alumnos o colega jugándome una broma, así que decidí seguir, al subir las escaleras  me encontré con un grupo de alumnos que supongo y me confundieron con un docente, pues me hicieron preguntas acerca de lenguaje de máquina, debo admitir que estoy algo desfasado para lo que ven así que sólo respondí de manera genérica aludiendo a estructuras en lenguaje simbólico que para todo fin práctico son universales, parecieron satisfechos, por lo que siguieron preguntando y les resolví una duda acerca de una compuerta de señal que estaban confundiendo con un altavoz.

Seguí mi pase, supuse me conducía a un aula, aunque al llegar a ésta, me dirigió a un almacén de servicio, donde habitualmente se guarda el equipo de limpieza, entré, estaba algo obscuro, como suele ser en esos lugares, luego de pasar las bahías de las trapeadoras llegué a otro cuarto, donde me esperaban varias máquinas, modelos viejos, aunque en buen estado; al centro estaba la unidad de recepción, habían removido su carcasa, actuadores, todo, sólo habían dejado la manga.
Ésto es lo que soy - Anunció la máquina - ¿Saldrías conmigo?

No tengo idea a dónde llevarla.