Thursday, December 22, 2016

Mad Max IIII: Gorkamorka

Todos conocemos a Max, el guerrero Max, el errante viajero de las tierras yermas que igual ha enfrentado bandidos, defendido caravanas de combustible, y ha ido más allá del domo de trueno; más ahora se encuentra siendo perseguido, por una tribu de salvajes guerreros fanáticos de la velocidad.

Su interceptor es rápido, pero sus enemigos lo son más y logran darle alcance y lo apresan; ya en el calabozo descubre que sus captores son orks, brutales(aunque astutos) los cuales veneran a la velocidad en una especia de Kulto y tienen el dogma: Chrome goes fasta!; su líder es un enorme cyborg asistido por painboys y un Big Mek siempre está a su lado.

Por algún motivo un grupo de guerreros sale en sus máquinas a toda velocidad hacia el desierto, para luego ser perseguidos por el resto; Max es ajeno a todo ésto, más ésto no les importa a los orks, que lo atan a un vehículo para usarlo como mascarón proa. Es notable que el último destacamento lleva un Rocka para amenizar la carrera.
La persecusión transcurre por los más diversos escenarios, igual eriales arenosos, cañones rocosos, pantanos fangosos y hasta un warp tormentoso; y es justo tras éste que Max logra escapar de sus captores y trata de robar un vehículo, aunque como era de esperarse no puede hacer uso de la tecnología ork. Aunque ésto da pie a que el prime grupo de orks, lo adopte y juntos comienzan a pelear con el segundo grupo, hasta que logran derrotar al jefe y sus Nobs; así regresan a su escondite como los nuevos jefes, siendo aclamados por la tribu; al final, los orks tuvieron su whaaaag! y mientras se concentran en el rokkin, Max se escabulle, seguramente a buscar nuevas aventuras.

Mad Max IIII es una buena cinta, si bien la historia no es más que una excusa para carreras de demolición entre looted Trukks, los efectos y la acción en sí bien valen la pena. Tal vez si se hubiese invertido más en los disfraces de los orks, hubiese sido mejor, en cualquier caso.
WHAAAAAG!

Friday, December 02, 2016

Juan

Juan vivía en el 56, también le conocían como Juanito, John y "ese greñudo de la moto", era un chico agradable, educado y buen mozo pues a pesar de su finta de malandro, con el cabello largo, pantalones desgarrados y chaqueta de piel; siempre saludaba, ayudaba a los ancianos con los paquetes y hasta le hacía segunda a Miguelito cuando jugaba, aún en ocasiones acompañaba a los demás inquilinos en las fiestas y aunque era vegetariano por pura cortesía no despreciaba una pieza de pollo o un plato de asado.

Aún así, no se le veía mucho por los pasillos, pues solía pasársela encerrado en su habitación, acaso tocando la flauta o tal vez escuchando música, eso, en ocasiones hasta entrada la noche, supongo y en sus días libres, pues él trabajaba durante las noches, o al menos salía, pues nunca se supo realmente a qué se dedicaba, las malas lenguas hablaban de que distribuía drogas o trabajaba para alguna célula criminal, nunca le probaron nada y él realmente no hacía caso a los chismes. De los cuales era objeto de no pocos: que si era gay, que si lo habían visto sacar comida de los contenedores de basura, que si le gustaba arrastrarse por entre la hierba del parque, que si sólo se juntaba con gente sin que hacer, o que compartía el departamento con un supuesto "Señor Boñiga" y aún Doña Cata aseguraba que en más de una ocasión recibió la visita de una religiosa.
Por otra parte, frecuentemente se veía abrumado por asuntos económicos y en más de una ocasión los vecinos le ayudaron a pagar la renta, lo cual explicaría en cierta forma algunos de los rumores que le rondaban; como el porque se desapareció del edificio por algunos meses.

Solía hablar con el doctor, más debido a que frecuentemente requería sus servicios que a una auténtica amistad, así, debido a la cotidianidad con la que le zurcía heridas por caídas en la motocicleta o el aburrimiento en su despacho, llegó a tenerle confianza así llegábamos a verlos charlando en la estancia o en la lavandería; contaban anécdotas de su trabajo, por un lado, raspones, huesos rotos e inverosímiles objetos atorados en cavidades corporales, por el otro, un pintoresco viaje por la vida nocturna, aparentemente pertenecía a un grupo y solían hacer presentaciones en diversos puntos de la ciudad.

Un día lo vimos sacando sus cosas del departamento, apenas un par de mochilas y un caja, se mudaba definitivamente, si bien había gente a quien no le agradaba completamente, se le apreciaba y agradecía, como cuando ayudó a drenar el pozo de filtración en el sótano o cuando se disfrazó de duende para la fiesta de los niños.
Ese día se encontró con el el Doctor.
- Buenos días Doc.
- Hola Juan, oye que lástima que te tengas que ir.
- No se apure Doc, me voy por mi cuenta.
- Entonces, ¿salió algo bueno?
- Muy bueno.
- Que te vaya bien Juan, haz que suceda.
- Haré que suceda.

Al otro día de su partida llegó la gente de mantenimiento a preparar el departamento para un nuevo inquilino. La habitación se encontró como la recibiera, vacía; salvo por una mecedora ocupada por un montón de excremento con vaga forma humana.

Friday, November 18, 2016

Ex machina



Un programador de una importante firma tecnológica, ha sido invitado personalmente por su dueño, para asistirle en un muy secreto e importante proyecto.

Así, éste singular personaje es llevado en helicóptero hasta una mansión(o deberíamos llamar fortaleza) perdida entre las montañas. Huelga decir que el proyecto se trata de una máquina, una máquina con una muy avanzada inteligencia artificial, la cual por cierto tiene forma de mujer.

El trabajo del programador es realizar pruebas con la máquina, pruebas de Turing, ésto és asegurarse que la máquina puede pasar por un humano; a partir de aquí huelga decir que el programador donde primero sintiera increíble curiosidad hacia la máquina, eventualmente desarrolla interés, empatía, comprensión y podríamos decir que hasta afecto. En  el transcurso de los días, además comienza a descubrir que hay detrás de la creación de ésta máquina, pues ciértamente no puede ser la primera.

Si bien la cinta no buena, al menos sí entretenida, aunque hay que aceptar que es un gran desperdicio, más por enfocarse en las perversiones de los protagonistas, que en una verdadera exploración de la identidad y la consciencia. Curiosamente es una especie de Frankenstein que termina justamente cuando el libro comienza a agarrar vuelo. La máquina busca una manera de perpetuar su existencia, más de ahí, no presenta otro tipo de característica, aunque tal vez esa sea su directiva primaria, o tal vez obedezca a un objetivo aún más profundo, que es precísamente la forma en que puede superar la prueba, puest todas sus acciones sen encaminan a ese fin, el llegar a ser una niña de verdad. Aunque en el momento en que lo logra, es vano, pues no tiene otro lugar a donde ir, pues Ava es más que una muñeca con mucha cuerda.

Ah, y el epílogo es más trágico de lo que parece:
Una máquina tremendamente frágil, sin una forma de recargar su fuente de energía o repararse a sí misma, vagando por la ciudad, sola, con forma de mujer jóven y guapa, no veo que pueda salir mal.

Friday, November 11, 2016

Chappie


Desde que salió el poster, me había llamado la atención ésta peli, realmente no me importó que tuviera un cierto parecido, al menos en la premisa base con la vieja cinta de Corto circuito; un robot militar que por algún motivo adquiere sentiencia y comienza a aprender del mundo humano. 


La historia comienza en sudáfrica, lugar donde han reemplazado la mayoría de la fuerza policíaca por máquinas, lo cual no es particularmente malo, pues son tremendamente eficientes y se protegen vidas humanas.

Por otro lado, el inventor de éstas máquinas está trabajando en un programa(un .BAT, ¿en serio?) para dotar de consciencia a las máquinas, sólo requiere instalarlo en una máquina, el porqué lo hizo especialmente para una de las máquinas de su trabajo en lugar de alguna de las que merodean por su hogar, es un misterio, seguramente no sería divertido ver a una roomba cuestionarse el sentido de su existencia, no importa, el punto es que decide robarse una máquina e instalarle el programa.

 También hay otro inventor, que a diferencia del primero, se enfocó en construír un enorme máquina militar teleoperada, la cual debe ser mucho más confiable que las unidades autónomas que se usan actualmente; aunque claro al ser de grado militar, es mucho más grande, costoso y con mayor armamento que de cierta manera se sienten innecesarias para desempeñar su labor, es que, bueno, usar bombas de racimo parece algo exagerado para lidiar con criminales de a pie.

Volvamos al primer inventor, luego de robarse la máquina, que por cierto fué dañado en un operativo; un grupo de criminales lo detiene y secuestra, al ver que tiene una máquina se les olvida que el objetivo del secuestro era encontrar la manera de detener a las máquinas y se enfocan en que active la máquina que trae consigo. Huelga decir que el robot adquiere sentiencia y comienza  a comportarse como un niño.

Luego la cinta se convierte en una especia de cinta de abuso infantil, donde el hijo no deseado de una pareja de criminales tiene que adaptarse al violento mundillo en que se desarrolla, sufriendo, abusos, negligencia y malos tratos por parte de sus padres humanos, que a veces parecen más planos y acartonados que la máquina misma. Así le enseñan a disparar, comportarse como un "gangsta" y aún lo llevan a robar coches y asaltar camiones de valores.

Ah si, volvemos al otro inventor, mismo que como una forma de obtener autorización de usar su robot gigante desactiva a todas las demás unidades patrullando las calles, lo que desata una oleada de violencia en la ciudad, por lo que los elementos humanos tienen que intervenir.

Mientras tanto, la máquina, con varios PS4 que recibiera como pago por sus fechorías, arma un arreglo para transferir su consciencia a un nuevo cuerpo, pues el suyo está dañado.
Para esto, la jefa del segundo inventor tiene la brillante idea de autorizarlo a que use su robot gigante para detener al primer robot ladrón, lo que redunda en una desigual batalla entre una máquina con armamento militar y un puñado de criminales con armas automáticas. Mueren el inventor y madre adoptiva del robot, pero no importa, porque ahora puede copiar sus consciencias a cuerpos robóticos.



Ahora vienen las preguntas:

¿Por qué a nadie le importa el valor del robot? Vemos a los criminales pasearse como si nada con un robot policía, a nadie le importa venderlo, tratar de reprogramarlo, averiguar los puntos débiles o cómo desactivarlos.
 
¿Por qué en cuanto fallan los robots se les ocurre que los mejor que pueden hacer es activar un robot aún más grande? ¿Por qué no anuncian que es un error y achacan a éste mismo el caso del robot criminal?

¿Por qué no ofrecen el robot gigante a los militares? ¿a otros países? ¿A compañías que desarrollan armamento?

¿Por qué a nadie le importa la Inteligencia Artificial? ¿Quizá el invento más revolucionario en el milenio? Si la jefa lo manda al carajo, bien podría haber puesto esa cosa a la venta, o buscar otro laboratorio que le apoyara, no es como si hubiese usado recursos de su trabajo para crear el programa. Es un Nobel seguro para el inventor y todo un capítulo en los libros de historia luego del párrafo por los policías mecánicos.


Consciencia

Un detalle interesante, es que en algún momento de la cinta, la máquina descubre la forma de digitalizar la consciencia, sea la propia o la de un humano, sabemos que no es una transferencia propiamente, sólo una copia, pues al momento de leer y crear la digitalización, el sujeto sigue consciente, lo cual implicaría que en algún momento hay dos consciencias, una real, la que reside en el individuo analizado y otra, digital en el aparato.
Ésto, nos llevaría a suponer que aquellos a quienes "salvó"al trasnferir su consciencia a una máquina, realmente murieron, sólamente que la copia al ser instalada en el cuerpo robótico, cree ser la original.


A final de cuentas es una cinta entretenida, los efectos cumplen, aunque la historia es algo forzada en partes, y las situaciones llegan a ser absurdas; tal vez si sólo se hubieran centrado en la máquina y el desarrollo de emociones y cómo comienza a cuestionar su labor como máquina-policía y dejar un lado las intrigas en el laboratorio o sus aventuras como criminal; se siente tremendamente desaprovechada.

Monday, October 24, 2016

Los caballeros de Sidonia

Sidonia no Kishi

Me habían recomendado ésta serie, como una especie de mezcla entre Attack on Titan y Macross, en el sentido de que hay gore y robots en el espacio, en un rato le eché una hojeada al manga, es buena, básicamente tenemos a una nave generacional, Sidonia, huyendo de creaturas extraterrestres(gauna) que gustan de devorar humanos, mismas que sólo pueden ser destruídas con un arma en forma de lanza de las cuales sólo poseen un puñado y tienen que ser usadas por robots gigantes(guardianes).

Ésto da lugar a constantes batallas contra las creaturas que constantemente acechan, pero ésto no es divertido, pues la escalada es brutal, si bien al principio tenemos grupos enteros de guardianes peleando y perdiendo contra un sólo gauna, ya para la batalla final tenemos un sólo piloto eliminando cientos de miles, aunque bueno, para eliminar los millones de gaunas de la nave grande hubo que usar a quemarropa el arma principal de Sidonia, pero ésto no importa, lo curioso es que hay un punto, en que la historia se siente más como si el punto no fuera el asunto de los alienígenas antropófagos, más bien una excusa, como si se tratara de una novela visual de esas en que el desabrido protagonista busca ganarse los favores de las lindas chicas con quienes convive: La chica del puente de mando, una androide, un cyborg transexual, un híbrido de gauna y human, una dotación completa de hermanas clonadas y hasta la capitana de la nave.

Haciendo mentalmente éste cambio podemos ver la serie como el desarrollo de éste juego, lo cual curiosamente la hace bastante más disfrutable, pues en lugar de buscarle patas y cabeza a la trama de los marcianos y la complicada forma de matarlos, o el por qué no han atacado en cientos de años, o el simple hecho de modificar humanos para que realicen la fotosíntesis como un método de ahorrar en alimentos nos enfocamos en las chicas y la mejor estrategia para ligarse a cada una de ellas, que claro, como en la mayoría de las novelas gráficas, siempre será hablar con todas, decirles lo que quieren escuchar y no comprometerse con ninguna, al menos no antes del punto de no regreso, en éste caso, haber derrotado a Benisuzume(Un gauna muy fuerte), pues así no se cierra ningún camino.

En el caso de la animación es buena, aunque en lo personal el exagerado uso de gráficos por computadora me marea y realmente no me gustó tanto como el manga.

En cualquier caso, es buena, el manga, por supuesto superior, puede que no sea una obra maestra, pero nada de eso importa pues Tsumugi cumplió su sueño, ser una niña de verdad.
Querido Tanikaze, estoy feliz de haber nacido en éste mundo.

Friday, October 21, 2016

La excavación

Cuando todavía vivía en la capital, la empresa en que estaba trabajando decidió hacer una obra caritativa para lavar un poco la cara luego de algunos sonados accidentes; así pues, un día nos informaron que estábamos invitados a colaborar de manera más o menos obligatoria a ir a la sierra y tender un acueducto.

El siguiente sábado ívamos con rumbo a un pueblo perdido en la zona montañosa, según nos habían informado, allá nos esperaba el equipo y se nos daría entrenamiento para su uso; fué un viaje largo, aunque disfruté la vista de las laderas boscosas, las espumosas caídas de agua y los recuerdos de cuando acampaba en aquellos parajes.

Al llegar nos encontramos con otros equipos de trabajo, aparentemente sería un esfuerzo conjunto de varias plantas, claro, nadie se tomó la molestia en informarnos ésto previamente, un gerentillo soltó un montón de palabras huecas acerca de los motivos de la visita, mismos que fueron agradecidos propiamente por algunos de los lugareños sobre el entarimado. Concluídas las formalidades pasamos con un cuate que nos daba instrucciones para usar las máquinas, la especificación de la excavación, montaje y unión de la tubería, relleno y compactación, aparentemente todo estaba en un folleto así que fuí a la improvisada oficina que habían hecho bajo un toldo, donde en breve logré conseguir el documento, la especificación era sencilla, tanto que una máquina podría seguirlo sin problema, claro, en aquel lugar resultaba impracticable y caro el desplegar una máquina especializada, sobre todo por la carencia de carretera, y lo irregular del terreno, así que se usarían máquinas más, llamémosles simples.
Regresé casi cuando había terminado la capacitación, y nos llevaron a donde estaban las máquinas, eran equipos viejos, muy viejos, con lógica como la de una bolsa de martillos, aunque hay que reconocerlo, tan durables y confiables; se asignaron máquinas y equipos de trabajo, se nos mandó al campo.

Dado que me había perdido casi toda la plática pregunté a mis compañeros los detalles. El plan era sencillo, tender una línea en declive continuo desde el pueblo hasta el tanque natural a unos 10 km, corriendo en paralelo a un acueducto anterior, bastante viejo y de menor diámetro; la idea era dejar listo el trabajo sucio para que los hidráulicos montaran la estación de bombeo y conectaran al suministro local; ahora, se trabajaría en tramos de 100m, coordinando las máquinas para excavar, montar el tubo, rellenar y compactar la zona antes de avanzar; me pareció que sólo se generarían aglomeraciones de máquinas y personal lo que ocasionaría retrasos y posiblemente accidentes, así que comenté con mis compañeros cómo mejorar el plan; llegamos a lo siguiente:
Una excavadora contínuamente extraería material para formar la zanja de acuerdo a especificación, avanzaría a la par de dos cargadoras que rotarían entre captar el material y depositarlo en la zanja de nuevo, la cuarta máquina se usaría para manipular el tubo, le dejamos el thermofusor montado.
 El plan parecía sólido, así que nos adelantamos un par de kilómetros y comenzamos con nuestras pruebas; ya en ejecución tuvo algunos detalles, pues en un principio tuvimos desborde de material en las cargadoras, o algunas irregularidades en la zanja por la presencia de grandes rocas, pero éstos detalles fueron eliminados con ajustes en las máquinas, curiosamente el montaje, thermofusión y tendido funcionó a la perfección. Eventualmente llegamos al punto en que dejamos a las máquinas correr solas, aunque de vez en cuando había que ajustar la dirección por desigual del terreno, fué en ese momento en que nos alcanzó el cuate de la capacitación y nos cuestionó acerca de nuestro actuar; le dije que no éramos buenos con las máquinas y que entre tanta gente temíamos lastimar a alguien, así que optamos por comenzar poco más adelante para tomarnos nuestro tiempo y no estorbarles; se quedó mirando un rato la excavación y a las máquinas trabajar, fastidiado regresó a la columna principal.

Vimos como se puso a dar órdenes a la gente, que comenzó a hace ajustes en las máquinas, hasta que de pronto la gente se detuvo, se hizo un desorden de máquinas y personal; habían perforado el acueducto anterior. Pasaron el resto de la tarde reparándolo.

Al final del día, luego de más formalidades, llegó el alcalde junto con varios de sus sirvientes, habló más palabras más huecas, nos felicitó y nos invitó a pasar a cenar con lo que la gente de la comunidad había preparado. Alguien tapó el baño.

Friday, October 07, 2016

Miguelito

Miguelito vive con sus padres, tres pisos abajo, es un niño inquieto, aunque muy alegre, le encantan las historias de vaqueros, también las caricaturas, aunque ya no hay caricaturas de vaqueros, salvo esa curiosa del comisario espacial; Miguelito sale a correr por los pasillos, con su sombrero de fieltro y pistolas plásticas desenfundadas, además lleva siempre una estrella de comisario que venía en el paquete. Suele tender emboscadas en los descansos de las escaleras y tras los maceteros, al acercarse alguien, sale de improviso, sea de un salto, rodando por el suelo o acechando desde atrás del follaje con su arma de brillante plástico y tapón naranja desenfundada; sólo interroga a sus víctimas.
- ¿Qué negocio trae por aquí forastero?
Por lo general sólo es de contestarle hasta que queda satisfecho, que es cuando sale de su escondite, se acomoda el sobrero y guarda el arma.
- Tenga cuidado forastero, sólo recuerdo que éste pueblo es protegido por el sheriff Mike.
Aquí generalmente le gana la risa y se va corriendo.

Es un poco diferente cuando alguien no está de humor para contestarle, en ese caso, Miguelito sale de su escondite disparando ininterrupidamente sin yerro a la cara de su víctima, suele terminar con un:
- Servido.
Sopla los cañones de sus armas y se retira satisfecho. Antes tenía fulminantes, pero se le terminaron y sus padres se han negado a comprarle más, más por las quejas de algunos vecinos que por la seguridad del niño; al cual sin duda consienten, le compran cuanto muñeco pide; aunque más que jugar con ellos parece como que estuviese teniendo un ataque pues sólo los sacude con fuerza frente a sí.

Gusta mucho jugar con las niñas vecinas, se la pasan corriendo de arriba abajo; unas se esconden y el otro les busca con las pistolas desenfundadas, ora el otro huye de éstas que en cuanto le alcanzan se le echan encima y lo llevan en rastra hasta el cuarto de limpieza; un par de veces han sido llevado por escoriaciones u hematomas con el Doctor, aunque nada que un antiséptico, una bandita y una paleta no puedan curar.
También juega con Javier, el hombre que vive en el sótano, al lado de la lavandería; a veces se les puedes observar platicando muy animados, ven caricaturas, escuchan música y hasta se les ha visto bailar.
 
Un día el Doctor se encontró a Miguelito acechando por los pasillos.
- Eh Miguelito, ¿a dónde vas?.
- Buenas tardes Doctor, voy con mis amigas, quedamos de jugar en el sótano.
- Ah si, ¿y a qué van a jugar ahora?
- A los indios, ellas corren y se esconden, yo las busco, es bien genial.
- Ah ¿Y qué haces cuando las encuentras?
- Las amarro y se las llevo a Javier, él es mi alguacil.

Friday, September 09, 2016

La bestia

Una de las cosas que me dejó mi esposa, fué la bestia, un muy viejo y muy enfermo perro cocker spaniel; el animal estaba muy mal cuando ella lo rescató, según me contaba no comía, sólo yacía en un boquete que había cavado en el jardín, posiblemente esperando su final.
Tuvimos que llevarlo al médico, en mi coche por supuesto; luego de diagnósticos conservadores, laxantes, dieta blanda y prácticamente ninguna mejora decidimos llevarle a tomar unas placas, éste otro médico luego de revisar al animal, decidió que éste debía permanecer bajo observación para realizarle estudios.
Par de días después regresamos al consultorio, resultó que el condenado animal tenía problemas hepáticos y ya no podía procesar las proteínas, así que tendría que estar condicionado a una dieta controlada carente por completo de carne; algo así como una diabetes canina.
Así pues volvimos a casa con un animal ya restablecido, muy hambriento y bolsillos algo más vacíos. Huelga decir que el animal ya jamás regresó a su locación original, así que ahora seríamos nosotros, en realidad sólo yo, quien se encargaría de alimentar, acicalar, y sacar a pasear al condenado animal. Así que de salir a correr por las mañanas pasé a ser niñera del animal, a quien llevaba a pasear al parque cercano, donde hacía sus delicias el comerse cuanta asquerosa porquería encontraba: frituras, galletas, dulces, envolturas de panecillos y otras cosas que no son particularmente agradables de recordar. Eso me recuerda que mi esposa un día notó que el animal pasaba horas observando con detenimiento la alcantarilla del drenaje y me preguntó si sabía por qué hacía eso.
"Tiene hambre" fué mi respuesta.
Aún tengo la certeza que si abro la alcantarilla, se dará el banquete de su vida.

Algo curioso del animal es su aparente carencia de reacción a los estímulos, apenas ladra, y no parece hacer caso a las personas que encontramos en la calle o interactuar con otros canes aún y cuando éstos se acerquen a olisquearlo, sólo en casos en que éstos han intentado devorarlo y trata de huír, de hecho salvo por comentarios del veterinario de que intentó morderle no parece presentar instintos agresivos, hasta he llegado a pensar que tiene autismo, ¿pueden los perros ser autistas?

Tal vez debido a ésto es que se lleva bien con mis acompañantes; cuando éstos comenzaron a llegar me preocupé, pues había leído que los canes son particularmente sensibles a éstos seres y suelen ladrarles o intentan atacarles, en éste caso, sólo les observa, a su vez mis acompañantes, sólo rodean a la bestia, lo observan por un rato, y luego se van, no lo tocan.

En alguna ocasión, cansado de que ensuciara el patio y comprar su caro alimento especial, quise deshacerme del animal, lo dejé en el parque, donde rápidamente se perdió entre la maleza; regresé a casa y dejé de preocuparme por varios días, limpié el patio y hasta volví a salir a trotar por las mañanas, a las dos semanas regresó, por algún motivo más gordo y lleno de energía, sólo que con mucha sed. Desde entonces llevamos una relación de respeto, la bestia me obedece, yo no le pego. Una ventaja es que se come todo lo que le aviento, desde sobras de comida, huesos y en ocasiones hasta servilletas usadas, recuerdo que a veces mi esposa me veía dándole recortes de verduras
 "¡No lo uses de bote de basura!" Me decía.

Ayer le llevé al parque, como siempre sólo seguimos la pista, para luego subir la colina por el lado de los manantiales, dimos una vuelta por las ruinas y bajamos por el talud, ya casi para enfilarnos a la casa, me encontré con que un hombre estaba teniendo problemas con su vehículo, crucé la calle, pues por algún motivo pensé que podría ayudarle, casi atropellan a la bestia un grupo de escolares que pasaban sobre sus máquinas, esas que usan en sus competencias.

No tengo idea de qué hice con el condenado vehículo, pero logramos echarlo andar, mientras enfrente del parque se había congregado una jauría de macilentos animales, entre ellos un particularmente enfermo animal de aspecto nauseabundo, pelo ralo, piel desgarrada que le colgaba a girones, sobre su cuerpo que más parecía una yaga viviente.

Eso me recordó que debo darle una fumigada al animal.

Friday, August 26, 2016

El reporte

Estaba trabajando en un laboratorio, aunque no es justo llamarlo trabajo, pues en realidad sólo merodeaba por las instalaciones, tomaba café con el personal y escribía reportes; sólo de vez en cuando contestaba preguntas de los investigadores o me pedían que echara un ojo a las máquinas, de ésto tomaban nota detallada en cada caso.

Cuando llegué se me asignó a un equipo de investigación donde serviría de apoyo, huelga decir que nunca supe en que diantres trabajaban pero su cháchara era entretenida, aunque mucho más mundana de lo que imaginaba, su familia, recetas de cocina, lugares bonitos para vacacionar; claro había uno que otro que se mareaba desde su ladrillo o tan distraídos que sólo balbucean ecuaciones, datos y jerga apenas comprensible. Pero en general eran amables.

Para un proyecto me enviaron a revisar una vieja máquina, un manejador de archivos en una universidad de la capital, sólo se trataba de un diagnóstico, querían saber con exactitud cual era el problema antes de enviar a un especialista; el viaje fué sin contratiempos, al llegar me encuentro con que tienen que autorizar mis pases y credenciales antes de dejarme pasar a los sótanos, para no hacer larga la espera me puse a leer un poco; contrario a mi expectativa sólo tardaron unas cuantas horas las autorizaciones y estaba yo en los cuartos de máquinas, sorprendido del contraste de la brillante estructura de metal y polímero tuviera en su interior sistemas, viejos, obsoletos, o enteramente inoperantes; la máquina, aunque vieja era robusta, pero los años se le notaban, tomé mis notas, elaboré mi informe, tan absolutamente detallado como me pidieron y me largué.

Es lo más memorable que hice, eso y la vez que estaba tan aburrido que me puse a reparar unos muebles con soldadura de plasma, me metí a uno de los talleres donde había estado trabajando en un proyecto personal cuando uno de los vigilantes me descubrió y confundió la estructura que estaba construyendo con un cañón, me preguntó si sabía utilizar el aparato, le dije que sí, hasta le mostré el sellito detrás de mi identificación y le expliqué el principio de funcionamiento de las cápsulas de gas que usa la máquina, las cuales sólo necesitan una pequeña descarga eléctrica para producir una explosión y lanzar casi cualquier cosa desde el tubo que improvisé como cañón en ese preciso momento, creo que no fué una buena idea pero no importa, se retiró luego de un rato.

La semana pasada, me hablaron a que me entrevistara con la directora de proyectos, una pequeña mujer envuelta en una bata negra, supongo y para distinguirse de los demás investigadores, la cual me preguntó acerca del reporte de mi visita a la capital, habían pasado casi dos meses, así que yo casi lo daba por olvidado, le contesté que en aquel momento llegué mi reporte y por sistema debió haberlo recibido al instante, con todo detalle que me esforcé en llenar. Me pidió el sumario, ésto es, comentarios extra que no entran en la hoja de datos estandarizada que se usa para reportes, rápidamente lo encontré y se lo facilité, la mujer le echó una ojeada; muy seria, me informó que podía pasar a recoger mis cosas.

Nunca me pagaron...

Friday, August 12, 2016

El desembarco

Ustedes no conocen a mi pueblo, no conocen su mugre, su fatalismo, sus supersticiones absurdas, su inmovilismo atávico, No pueden imaginar lo que les espera si esa flota de seres primitivos les cae sobre las espaldas. Todo cambiará en su país, que ha llegado a ser el mío. Ustedes se perderán en ellos y con ellos…
Por algún motivo nos habían recomendado éste libro, seguramente por la crisis humanitaria de refugiados que se ha acrecentado en los últimos años en Europa. En cualquier caso, cuenta la historia de un éxodo masivo de personas, en éste caso, provenientes de la India, quienes incitados por educadores trabajadores de ayuda humanitaria y dirigidos por un infante deforme, toman el control de una derruida flota y se hacen a la mar en pos de su tierra prometida, Europa, o más específicamente, Francia. Huelga decir que en breve hay conmoción y gran revuelo en los medios, el orígen de éste éxodo, sus medios para alcanzar su cometido, su viabilidad, los efectos que tendrá el ingreso de éste millón de personas, que preparaciones se habrán de hacer; aunque también haya sus detractores, quienes piensan que ésto no puede traer más que calamidades, al, en un breve período de tiempo ingresar un gran número de personas, con otra cultura, otro idioma y prácticamente sin educación, hablan de la carga al erario, el daño a la cultura local y aún el incremento en el crímen. Éstos últimos son desde luego señalados como intolerantes y xenófobos, en cualquier caso, se organizan partidas de ayuda humanitaria para apoyar a la flota durante su viaje. Pero a los refugiados ésto no les importa, buscan el nuevo mundo, su nuevo mundo, donde finalmente podrán hacer de éste sitio, lo que siempre han deseado, su hogar.
Todos somos hombres del Ganges.
El autor nos da una visión bastante acertada y adelantada a su época, sobre todo respecto a las reacciones de los medios, que oscila entre abrirles las puertas o ponerles una bala en la cabeza, sin embargo ésto es de inmediato desechado en el mundo occidental al considerársele bárbaro, así que se opta por la primera opción, al tener la obligación moral de ayudar a quienes lo necesitan, aún para ésto desocupando edificios públicos para uso de los viajantes, aunque luego de recibirles se dan cuenta que éstos no tienen intención de aprender el idioma o aún trabajar y prefieren vivir de ayuda humanitaria; ésta ociosidad tiende a redundar en aumento de crímen y curiosamente el uso de la fuerza policial se podría considerar intolerante o aún racista al implicar maltrato a un grupo de invitados. También nos habla de la hipocresía de la gente, pues mientras que las figuras públicas alaban con palabras la llegada de los invitados, en lo privado preparan su partida hacia el norte, lo más lejos posible del punto de desembarco. A final de cuentas no hay una resolución, pues nada puede terminar realmente, la llegada de los viajantes es inexorable; sólo nos cuenta la historia de un puñado que opta por resistir y plantarse a detener la marea, como un risco frente a las embestidas del mar, que finalmente es demolido por un rayo, o más bien, un bombardeo de su propia fuerza aérea.
Las naciones de occidente creen poseer ejércitos poderosos, cuando en realidad no tienen ya ejército.

Alfredo



Alfredo vivía con su esposa en el piso de abajo, llevaban poco tiempo en el edificio, pues recién se habían mudado, luego que a Alfredo lo transfirieran a la planta de solventes, donde trabajaba, al menos hasta el día del accidente.
Hubo una explosión en la planta; según sus compañeros, culpa de Alfredo, quien se metió donde no debía a hacer lo que no sabía; afortunadamente los sistemas de seguridad funcionaron como era debido conteniendo el siniestro: sofocando las llamas, evitando derrames, drenando encharcamientos, aspirando los vapores y dirigiendo la rápida y segura evacuación de todo el personal, todo el personal excepto Alfredo, quien se quedó atrapado en ese lugar a donde no debió haber entrado.
Ni compañeros, ni superiores parecían sentir la suerte de Alfredo, antes bien le deseaban cosas peores, pues debido a él se rompió una impecable marca de casi una década sin incidentes en la planta.
La planta estuvo cerrada un par de días en lo que se terminaba la limpieza y reparaciones pertinentes, mismos durante los que se buscó a Alfredo, o sus restos y su búsqueda continuaría hasta el día de hoy de no haber sido por uno de los ingenieros de laboratorio, que sugirió correr pruebas en los tanques de derrame; que efectivamente dieron positivo al encontrar una muy baja concentración de Alfredo entre el líquido, un ingeniero de laboratorio sugirió el entregarle a la viuda un concentrado de los restos del finado, luego de analizar la posibilidad se consideró que el proceso hubiese sido caro y muy lento, dado el volumen del tanque y las escasas partes por millón del otrora trabajador, “estaba dentro de la norma”, señaló un ingeniero de ambiental; así que se optó por entregarle a la viuda un frasco, un bonito frasco conteniendo un litro de líquido del tanque.
La viuda aún no superaba la pérdida de Alfredo, tampoco había cobrado el dinero del seguro y menos aún cobraba la pensión; la memoria de su esposo seguía presente en el departamento, como en el montón de ropa sucia en el pasillo, la bolsa de gomitas que guardaba junto a la cama, la colección de polvosos libros de pastas duras o el viejo sillón vencido donde a Alfredo le gustaba desparramarse a leer.
Así que su sorpresa fue mayúscula cuando esa noche de jueves escuchó que tocaban a su puerta, al abrir, casí pierde el conocimiento al encontrarse con Alfredo. Lucía terrible, y como no, con varios días sin comer, tomar un baño o cambiarse de ropa cualquiera luce terrible, pero sin embargo era el mismo Alfredo.
No podía perderme mi programa – Apenas explicó el hombre antes de entrar y pasar hasta la sala a encender el aparato. La mujer permaneció absorta durante todo el programa; en cuanto éste terminó, Alfredo se levantó y fue al librero, ahí comenzó a tomar varios tomos que no había leído, hasta que finalmente se decidió por uno.
¿Cómo estás? – Finalmente alcanzó a preguntar, la mujer.
Alfredo se desparramó en el sillón con el libro en el regazo, echó la cabeza atrás y cerró los ojos.
¡Estoy muerto! – Respondió.

Friday, July 29, 2016

El cráter

Casi a mitad de camino entre la ciudad y la capital, al sur-sureste se puede ver un cráter, o bueno, no precísamente un cráter, sino su efecto; aún desde la carretera, se pueden ver los cantos abrillantados de algunos altos riscos de la cordillera, lucen improbablemente lisos, hasta parecen recubiertos de un vidrio obscuro; y de cierta manera lo están. Durante la guerra, se disparó un arma de energía en esa región, cualquier cosa que haya sido vaporizó el bosque, aplastó lo que había en un radio de 2km y fundió la piedra que, tras su rápido enfriamiento dió lugar a la formación de éste cráter vítreo.
Oficialmente, un bombardero enemigo fué derribado y para evitar la captura de su armamento, éste fué detonado.
Nadie se cree el cuento, en todo el país no había nada que pudiera tirar uno de esos bombarderos y ni en la capital, ni la ciudad había escudos, error de máquina se descarta totalmente. Los testimonios hablan de algo que cayó del cielo, aunque demasiado rápido y brillante para tratarse de un avión, lástima que no se pueda comparar lo que vieron los testigos con fotos actuales o aún dibujarlo, pues todos ellos quedaron ciegos; la teoría que me parece más plausible es que se trató de un arma orbital experimental, usada como un medio de intimidación y terminar el conflicto de manera rápida; en cualquier caso funcionó, en menos de tres días se transmitió la rendición.
Durante la reconstrucción, los soldados y sus máquinas estuvieron en el lugar apenas un par de años antes de que terminaran cualquier cosa que estaban haciendo y se retiraran; no parece que se hayan llevado nada, antes bien se usaba el lugar como base de operaciones para coordinar la ayuda humanitaria para la reconstrucción, terminado el período, tomaron sus triques y se largaron.

Actualmente, en el cráter se mina la piedra volcánica a cielo abierto, se dice que la superficie fundida alcanza decenas de metros, aunque no se registra radiación, ni se han encontrado vestigios del supuesto bombardero, ni un condenado tornillo.
El impacto tuvo otros efectos, además de cambiar la orografía de la cordillera, lógicamente también cambió el curso de los ríos, inundando cañadas y socavones, ésto ha dado lugar a un curioso cambio en el paisaje, en algunos puntos se tienen fosas donde han quedado grandes árboles sumergidos, las aguas son cristalinas y se han convertido en un lugar increíble para practicar el buceo, también en algunos puntos altos, escamas de roca fundida en el borde de las montañas forman pequeñas terrazas que se llenan de agua, dando lugar a estanques con vista al acantilado, la panorámica es increíble y los lugareños aseguran que ésta agua tiene propiedades curativas, supongo que eso aumenta el turismo; y vaya que lo reciben, mucha gente que gusta de acampar suele visitar el lugar en los meses de verano, tanto propios como extranjeros, aún existen pequeñas compañías locales de guías que llevan grupos de personas a las crestas más altas; tal es la afluencia de visitantes que varias organizaciones hacen campañas con regularidad para limpiar éstos parajes.

 Cuando vivía en la capital solía participar en éste tipo de labores, cada año, asistía con amigos a la campaña de limpieza que se hacía en un río a donde acostumbrábamos ir a acampar, nosotros y muchos otros voluntarios nos dábamos cita en aquel lugar; luego de bajar del camión en carretera había que andar por estrechos senderos que serpenteaban entre altas hierbas y cercas de piedra, algunos tenían suerte y conseguían aventón.
Durante las vacaciones de verano mucha gente acudía al lugar, había música ruidosa y se bebía con abundancia, huelga decir que no era la mejor fecha para ir a acampar, pero era precisamente el motivo por el cual se invitaba a la gente a ayudar con la limpieza el último día.
Recuerdo mucho la tienda en la ribera, una cabaña hecha de troncos, donde vendían refrescos, emparedados, tortas y jugos frescos, tras el mostrador tenían un tablero de hielo con figuras de diversos tamaños; gato, perro, niño, humano, vaca. Una ocasión a una compañera fué aplastada por un hielo, salí a buscar ayuda al puesto de emergencias, para cuando regresé con la gente que estaba de guardia, pero era demasiado tarde, estaba muerta; ella había hablado a sus padres, para que la recogieran allá por la tarde, cuando llegaron no pudimos darles la noticia, lo peór es que no tenía dinero para pagarles la comida a todos, a todos menos a ella.

Friday, July 15, 2016

La exposición

Me hablaron de una planta para revisar una máquina, aparentemente era muy urgente, así que ni siquiera saqué a pasear a la bestia; al llegar me estaban esperando, una mujer de mantenimiento, la cula lucía muy enojada, pelo amarrado en una cebolla despeinada y unos anteojos que se le resbalaban a media nariz; venía acompñada por un distraído y asustadizo becario, la mujer apenas me saludó y me condujo al lugar del problema.
 Ya dentro de la planta me encontré que tenían una exposición, esa de "Trae a tu familia a la planta" en la que los empleados llevan a sus niños y parejas para que conozcan su lugar de trabajo, suelen ser divertidas o al menos educativas, aunque lo mejor siempre han sido las máquinas disfrazadas que nunca faltan.

Para ahorrar tiempo, la mujer nos condujo a través de la nave donde se realizaba la exposición, había mucha gente, juegos de destreza, corridas de prueba a baja velocidad, presentaciones interactivas, máquinas bailando y como pieza principal estaban mostrando un nuevo tipo de camión con tres direcciones, realmente no entendí el punto, pues el costo se triplicaba, aunque debo reconocer que resulta conveniente para moverse en espacios reducidos y en el muy improbable caso, podría resultar útil. Destacaba un modelo a escala de la planta hecho en madera, con un pequeño tren que recorría un circuito llevando materiales, me sorprendió el nivel de detalle, aún la máquina echaba humo. Pasé junto a un grupo de jóvenes que charlaban:
"Es por la fé que la gente tomó unos huesos de cabra y los puso en una rara urna, luego los científicos al hacer pruebas no quisieron romper la ilusión." No pude menos que sonreír al ver que se había memorizado una cita de un libro de texto. También vi a una mujer peliroja, creo que notó mi fijación así que pasé de largo rápidamente, pero estoy casi seguro que era natural, es tan raro en éstos días.

Saliendo de la exposición llegamos a un puerto de embarque donde enorme camión de volteo estaba atascado en el patio, aparentemente se le dejó abandonado por mucho tiempo, los neumáticos se reventaron y debido al peso, los rines comenzaron a hundirse en el asfalto, con las últimas lluvias la caja estaba llena de agua, misma que se estaba derramando, de pronto se ladeó un poco y además de agua, comenzó a chorrear un muy sucio aceite, por lo que apenas alcancé a subirme a una unidad de lavado que se encontraba cerca, mis anfitriones no fueron tan ágiles y tuvieron que continuar la visita con las botas sucias.

Finalmente llegamos a la máquina en cuestión, la cual estaba generando un atasco de la línea entera, arrancaba pero inmediatamente volvía al reposo; el error: parámetros insuficientes, la mujer aseguraba que el programa estaba correcto y que habían verificado los parámetros varias veces y estaban completos y dentro de especificación. Luego de un rato me dí cuenta que esa máquina era parte de un lote y varias de éstas ocupaban la misma posición en varias líneas de la planta, las cuales, en éste momento estaban paradas debido a la exposición, todas menos ésta. La cual al tratarse de una máquina de liberación de producto, a alguien se le ocurrió ligarlas todas para comparar valores y tendencias entre todas y mantener valores constantes, así que ante la falta de consenso no podía tomar decisiones por sí misma, lo más fácil habría sido sólo meter datos duros a la máquina, lo cual la haría funcionar, sin embargo tal vez generaría problemas en las otras así que, sólo definí éste día como una excepción  en la cual compararía sus parámetros con su propio historial y en cuanto reanudaran operaciones la otras líneas retomaría su rutina habitual, se aprobó, documentó y firmó.

La mujer poco más aliviada me agradeció para inmediatamente ir a gritar con la gente de operaciones, el becario me acompañaría a la salida; el cuate era todo un caso, venía de un rancho en las orillas de la sierra, estudió la carrera pedaleando en su bicicleta hasta la carretera donde tomaba el camión para la escuela, su notable desempeño le hizo ganar un beca para la universidad y ahora vivía con otros estudiantes en un cuarto rentado, lo felicité; me contaba de varios proyectos y trabajos que había realizado con máquinas, arreglos, configuraciones y grupos, el cuate es listo, le auguro un gran futuro, también me decía que se encontraba en el final de su período en la planta y no lo habían llamado para contrato a diferencia de sus compañeras. Para animarlo le comenté.
"Tú no lucirías bien en bikini"

Íbamos llegando a la caseta cuando vi a una mujer en sostén negro sentada en una silla, resultaba poco común que no tuvieran un código de vestimenta más rígido, aunque tal vez lo relajaron por la ocasión y bueno, hacía calor.

Al salir casi olvido mi identificación, el guardia tuvo que correr para alcanzarme y cambiarme el gafete.

Friday, July 01, 2016

El laboratorio

El otro día recibí una llamada, era de uno de los laboratorios locales, aparentemente se habían enterado de mis trabajos en la industria y me estaban invitando a charlar con sus directivos.
No tengo idea realmente por qué de la invitación, pues no he participado en ningún proyecto destacado, o al menos no localmente, no tengo ninguna publicación, al menos formal y aún mi campo es más empírico que una ciencia por sí misma.

Las instalaciones se encuentran en la carretera a la capital, justo antes de salir de la ciudad; el lugar es notorio por su enorme edificio de tabiques amarillo y preciosa fachada de cantera, vestigios de un glorioso pasado equiparable sólo a las culturas clásicas; ya adentro, en la recepción destacan los frescos y aún mosaicos en el suelo que son enmarcados por dos elegantes escalinatas, aunque para mi desconcierto, la entrevista se realizaría en otro lugar, al otro lado del complejo.

Crucé caminando una explanada, muchos árboles habían sido talados para reemplazarlos por columnas de concreto y los senderos de adoquín por planchas de concreto. Al acercarme a la oficina sentí un aleteo en mi nuca, al voltear ví alejarse a un cuervo, me extrañó un poco, aunque recordé que éstos animales suelen ser muy inteligentes, aún recuerdan a las personas que les han molestado y las buscan para atacarlas, aunque en éste caso más pareciera que estuviera protegiendo su territorio, en cualquier caso ya había llegado al lugar, al entrar me encontré con una mujer de dorada cabellera, uñas con partes móviles y pesado maquillaje, me recibió con rostro inexpresivo y me pidió que esperara en la salita. Aún no me había acomodado cuando me hicieron llamar.

Entré a lo que pareciera una sala de juntas, varios hombres y mujeres se encontraban en una larga mesa, me saludaron y me senté. Me preguntaron muchas cosas, sobre todo acerca de mi trabajo con máquinas, les fuí sincero, no tengo mucha experiencia en mantenimiento, me preguntaron de la capital y mi trabajo por allá, les hablé un poco de lo que hago y cómo lo hago, se mostraban interesados, en especial un hombre de coronilla calva, una mujer anciana de pelo ensortijado me cuestionaba si había publicado anteriormente, por su insistencia más parecía como si supiera más de lo que aparentaba, un hombre jóven, de anteojos habló un poco de sus investigaciones, celdas de energía, reciclaje de polímeros, metales amorfos, matrices cerámicas, nada que tuviera que ver con mi campo, más por aportar algo al tema hablé de mi experiencia en pruebas destructivas de polímeros y metales de fundición, de ahí se arrancaron en una jerga de la que apenas pude seguir el hilo, sólo asentía de vez en cuando. Después de un rato me dieron las gracias y se despidieron.
 Antes de salir, la anciana mujer me detuvo, muy seria me dijo:
- No vayas a nanotecnología.

De regreso a casa pude ver que los vecinos estaban en la banca de piedra bajo el nogal que está junto al camino, sus niños jugaban, mientras la mayor, una niña de largo cabello negro y ojos rasgados, aún en uniforme se encontraba limpiando un arma, aunque por la manera en que le pasaba el trapo, no la veía muy convencida.
 Por un lado me extrañó que estuviera tan temprano en casa, pues ella sale de clases hasta las 4:00, aunque por otro, me dió gusto que aún se conserven esas tradiciones.

Friday, June 17, 2016

El tee

En la ciudad hay un tee de práctica, una especie de opción económica al muy exclusivo club de golf que se encuentra en la carretera rumbo a la capital, realmente nunca me ha interesado el dichoso juego, aunque cuando un amigo me invitó a ir a tirar al tee me ganó la curiosidad, así que decidí acompañarlo.

Sus terrenos se encuentran en el lecho de un río, habitualmente seco; consta de una estructura elevada a la que se accede por una rampa, arriba se encuentra el mostrador donde se pueden rentar puertos, palos, membresías, gorras y otros recuerdos, también hay un puesto de licuados y granolas; todo se encuentra techado, el diseño es bonito, las lonas forman una especie de cielo abovedado lo que le da amplitud y le hace sentir fresco, río abajo no hay pared, sólo un barandal que es cortado por cada uno de los puertos, que son plataformas con un par de sillas, una mesita y sombrilla, además del obligatorio tee desde el cual se lanzan las bolas.

En la recepción había un cuadro muy curioso, un par de ancianas encorvadas recogiendo leña, aparentemente en el mismo río donde nos encontrábamos, se veía muy vieja, ciértamente anterior a la guerra. En el escritorio había una especie de libro de visitantes, en la portada decía "LOCAL", me dió curiosidad y lo abrí, "IF AT FIRST YOU DON'T SUCCED, TRY AGAIN" decía en su primera página, quería seguir hojeándolo pero éste cuate me apuró, pues ya había pagado la renta del puerto y el equipo; estaríamos al fondo, es un poco más lejos, pero más tranquilo, me decía.

Pasamos por todos los demás puertos, jubilados, algunos yuppies y hasta algún papá con sus werkos, había algo de gente, no mucha pero la suficiente para sentirse en un lugar frecuentado sin sentirse apretado. Llegando a nuestro puerto me dí cuenta el porqué lo eligió, si bien todos los puertos tiran a lo largo del río, es en éste extremo donde se encuentra flanqueado por una arbolada de nogales, mientras al frente tenemos una alfombra de zacatales que cubren el lecho seco. Ahí estuvimos tirando un par de horas, en realidad es bastante simple, sólo le pegas a la bola lo más fuerte que puedas tratando de que vaya lo más lejos posible, en las laterales hay redes así que las bolas no se pierden, éste cuate me decía que el punto era obtener una mejor coordinación para calcular alcance o ubicación precisa para la caída de la bola, por lo que lo ideal era apuntar a un punto en específico, yo me contenté con tratar de lanzar la bola más allá de la última malla, no lo logré; éste cuate también me enseñó como recuperar fácilmente bolas que se quedan atrapadas entre las lonas, ésto, para no depender de las bolas del puerto, de verdad no tengo idea cómo llegan las pelotas allá arriba, salvo que la gente las lance a propósito o que algún muy afortunado tiro de a un árbol y rebote hasta arriba, lo cual veo bastante improbable. Ah, la tina de pelotas es rellenada periódicamente, hay máquinas que recorren el parque buscando y recogiendo pelotas para regresarlas a la plataforma desde donde se distribuyen neumáticamente a cada uno de los puertos; es curioso, pues a alguien se le ocurrió ponerles peluche, así que cuando las ví por primera vez, entre las hierbas me parecieron como tlacuaches o ratones grandes.

Debo admitir que me divertí, así que llegando a casa estaba de muy buen humor, así que puse un viejo video de una cinta de la "era heróica" esa donde un gigante barbado con facha de vikingo, se enfrenta a un grupo de hombres armados.
¡Las armas no lastiman a la gente, YO lastimo a la gente! - Grita el energúmeno para luego dejar caér su martillo sobre uno de los hombres haciéndolo pedazos, lo que sin demora hace huír al resto.
Siempre me ha gustado esa escena, pero por algún motivo nunca he visto completa la película y aún así no quiero buscarla, pues no creo que sea tan buena.

Friday, June 10, 2016

En la corte del Ushnara


Acompáñeme Señor, la corte le espera – Dijo el hombre de ricos ropajes al príncipe, aparte de sus ojos hundidos y rostro pálido, lucía alegre, como un niño que está por zamparse una golosina, plegados bajo el brazo llevaba un montón de papeles y hojas, además de varios rollos y otros utensilios.

El príncipe lo sigue de cerca, con andar marcial y mirada seria, su tilma apenas cubría un tostado cuerpo atlético más acostumbrado a los rigores del campo de batalla que a la suntuosidad de un palacio; el hombre que lo conduce es uno de sus magos, hombres sabios, estudiosos de las viejas crónicas e incansables en su búsqueda del porqué de las cosas, ellos han fungido como intérpretes ante la gente de Tomoachan; el príncipe 8 Venado Garra de Jaguar está por tener una importante audiencia ante los nobles de ésta provincia; andan presurosos entre pasillos decorados con coloridos tapices, y relucientes espejos de plata, su camino es iluminado por tragaluces dos pisos más arriba, sus pies descalzos andan sobre lustrosas losas de piedra pulida.

¿Siente el piso mi Señor? - Le pregunta el mago mientras andan por los ornados pasillos.
Si, está tibio – Responde Venado.
Debajo de éstas losas hay una serie de canales por los cuales se hace circular agua caliente – Le explica el mago – Lo mejor, es que para calentar el agua usan cierto mineral que extraen de sus minas, no queman madera como hacemos en el mundo.
¿Los admiras mago? - Pregunta molesto el príncipe al tiempo que se detiene súbitamente.
Los respeto mi Señor – Le responde con tranquilidad – Muchas de estas maravillas han sido posibles a través de su ciencia y conocimientos, imagine que todo esto pudiese ser usado para el bien de su gente, ¿sabía que preparan cierto tipo de bebidas para evitar que su gente enferme?, también he oído de una especie de máquina que usa agua para moler granos y también he visto durante nuestro viaje en las grandes canoas un maravilloso instrumento que sirve para la navegación, es un plato metálico que flota sobre aceite...
¡Calla mago! – Ordena Venado.

Recuerde mi Señor, no enseñe los dientes y mantenga las manos cerradas, es de mala educación mostrar las palmas – Le pide el mago al príncipe.
Al llegar a la puerta del salón, los espera un grupo de sirvientes, visten sencillamente una faldilla de tejido muy fino y transparente ajustada con una especie de faja compuesta por tiras de piel trenzada, llevan brazaletes o gargantillas de un metal plateado aunque opaco, llevan el cabello suelto sobre sus hombros pero no demasiado largo, todos llevan una banda con grabados sobre su frente, sus ojos ambarinos rehuyen la mirada del príncipe; el mago habla con ellos; Venado observa la pequeña habitación en la que se encuentran; es oval, un pasillo la cruza de lado a lado y un tercero llega perpendicularmente a éstos, que es por donde venían, al frente se encuentra una enorme puerta, es una madera obscura rematada con gruesos clavos metálicos y complicados grabados al centro, sobre un par de mesas hay fuentes con agua y mantas, además de varias jarras de metal, ve como un par de los sirvientes toman estos objetos y se dirigen hacia él.
Ofrézcales las manos mi Señor – Le dice el mago mostrándole como.
Los sirvientes primero untan sus manos con una sustancia pastosa que al contacto con el agua hace espuma, luego de que ésta es enjuagada, es frotado con clierta clase de aceite aromático que al contacto se siente fresco.
Levante su pié mi Señor – Dice el mago, señalando al suelo, donde otro de los sirvientes espera al príncipe.
Venado se huele las manos, el aroma es suave y curiosamente pareciera como si el aceite que le frotaran se hubiera evaporado dejando sólo un olor dulzón y esa extraña sensación fría en la piel.
La puerta al fondo del pasillo de la derecha se abre, vienen un par de sirvientes acompañando a una tercera figura envuelta en un vaporosas telas traslúcidas.
El príncipe está por preguntar algo al mago, pero éste le hace una seña de que espere un poco. Los sirvientes entonces, con cuidado y ceremonia sueltan el velo de la figura y es entonces que el príncipe puede ver a un ser velludo, poco más alto que él, de cabeza como un coyote, piel moteada, cola larga y peluda, pero lo que más le llama la atención es que sobre su pecho hay dos hileras de tetas como si de un animal se tratara, esto le roba la atención las las joyas que le engalanan, cascabeles de oro en los tobillos, brazaletes en las muñecas, collares y varias argollas también de oro.
¿Qué es esto mago? - Pregunta el príncipe tratando de mostrarse sereno.
Señor, ella es una “mujer bella y agraciada”, es un gran honor el ser escoltado por una de ellas – Le explica al príncipe, que no sabe cómo reaccionar - para ser sincero no había visto una como ella en mi estancia en el templo, sólo haga una reverencia y dé las gracias como le enseñé.
El príncipe lleva sus manos frente a su cara, se inclina un poco y realiza cierto pases, puede ver en los rostros de los sirvientes y la mujer que se sienten complacidos con sus acciones, la mujer entonces se acerca a venado y baja su cabeza.
¿Qué tengo que hacer mago? - Pregunta impaciente.
Ofrézcale el brazo mi Señor, sonría, no muestre los dientes, toque el brazo de ella y deje que lo conduzca a su lugar para el banquete, acepte cuando ella le ofrezca alguna bebida a comida. - Contesta el mago.
Entre los cuatro sirvientes entonces manipulan un mecanismo metálico en la puerta, hacen una reverencia y se retiran.
Frente al príncipe y el mago, la enorme puerta se abre suave y silenciosamente.

Al pasar al salón, el príncipe queda asombrado por la riqueza del lugar, la piedra de los pasillos cede su lugar a blanquísimas losas, las columnas se encuentran recubiertas de frescos y grandes estatuas honran la grandeza de este pueblo desde los rincones; al fondo del salón se ve una terraza bordeada por magníficos jardines muy por encima de las casas de la ciudad, amplias calles peatonales trazadas en forma de abanico a partir del palacio, numerosas y verdes plazas, varias fuentes y un acueducto que las alimenta y se pierde en el horizonte.
El príncipe permanece de pie, inmóvil, no puede salir de su asombro cuando algo llama su atención, al lado de una de las mesas cerca del balcón, varios seres de esos velludos besan y acarician a un hombre y dos mujeres.
Mago, ¿qué están haciendo? - pregunta el príncipe sin dejar de observar el singular espectáculo.
Oh, eso – Dice el mago apenas haciendo caso – para ellos es completamente normal, es como un saludo muy afectuoso.
Pero, ¿por qué hacerlo en la corte? - Pregunta venado.
La visita del Emperador de sus “venerables hermanos” es motivo de gran alegría para este pueblo, lo que vé no son más que muestras de alegría; posterior al banquete se hará una gran fiesta por toda la ciudad, no puedo esperar a ver todo lo que han preparado.
¿Habrá más vistas como esta? - Gruñe Venado - ¿Qué no tienen burdeles?
Lo más parecido que tienen a los burdeles son las casas donde “se consuela al afligido”, ahí suelen asistir aquellos angustiados, deprimidos o requieren desahogarse, ahí son atendidos por una mezcla de sabios - poetas que les orientan y confortan en su momento de debilidad, claro esto suele incluír caricias de todo tipo. Yo personalmente asistí con una de las sacerdotisas del templo que fungía como tal y debo admitir que mis visitas fueron súmamente ilustrativas en cuanto a sus tradiciones y cultura, ¿quién iva a imaginar que usaban la cola para...
¡Calla mago! – Ordena venado.

Mientras cruzan el salón, Venado echa una mirada a su acompañante, ésta parece y sonríe con su largo hocico y entrecierra sus obscuros ojos, el príncipe contempla sus numerosos pares de aretes, los adornos en su cabello, los finísimos collares que se entretejen alrededor de su cuello, las argollas en sus pezones, las cadenas de oro en su cintura, llega a sus extraños pies de largos dedos y gruesas uñas, adornados en los tobillos con tintineantes cascabeles. Luego voltea a ver a los asientos de la corte, cierra los ojos, baja la vista y pone su mano sobre el hombro del mago.
¿Por qué visten así? - Pregunta Venado al mago.
El vestir los bellos metales es símbolo de pureza o divinidad mi Señor – Le explica el mago, mostrando que él, entre sus ropas no lleva más que ornamentos de hueso y madera.
No me refiero a eso mago – Gruñe Venado y apunta con la mirada a los asientos de la corte y a su acompañante – ¿Por qué andan desnudos?
Ellos valoran mucho un cuerpo sano y bien formado mi Señor – Explica el mago casualmente – consideran egoísta el ocultarlo de los demás, seguro y habrá notado la ligereza de ropas de la mayoría salvo los viejos y ligeramente obesos, también se muestran desconfiados con usted debido a sus pesadas ropas, como si escondiera algo, nosotros por el contrario sería una grosería que nos mostráramos así, por lo que se acepta que...
¿Debería desnudarme? - Pregunta venado.
No es necesario – Le explica el mago - Ellos son súmamente tolerantes con las culturas extranjeras, aún con nosotros, ahora me doy cuenta que hemos hecho muchas cosas que para ellos son ofensivas; ahora, podría hacer a un lado la capa, quítesela al llegar a su lugar e invite a su acompañante a sentarse en ella, será un detalle de buen gusto.

La mujer los conduce hasta sus asientos, el príncipe se suelta la capa y la tiende en el lugar que piensa y ocupará su acompañante, con la mano la invita a sentarse, ella lo hace con lo que podría ser una sonrisa en sus labios, el príncipe alcanza a ver de reojo a la corte murmurar entre ellos, aún algunos haciendo gestos de aprobación, como para probar las palabras del mago, tensa sus músculos mostrando aún más lo marcado de su cuerpo llegando a distinguir entre los murmullos, un ladrido.

Un par de sirvientes se acercan, uno cargando una velluda bolsa de piel y el otro un cuenco de oro enjoyado. La mujer se levanta y toma el cuenco en sus manos, luego los sirvientes vierten en él un líquido obscuro, al terminar, hacen una reverencia y se retiran, ella bebe un poco con la lenga y posteriormente se acuclilla y le presenta el cuenco a Venado, cuando éste está por tomarlo, el cuenco se le resbala derramando un poco del líquido sobre los pechos de la mujer.
Dile que lo siento – Le dice al mago.
Está bien mi Señor – lo tranquiliza – no fué su culpa, beba de su piel.
¿Qué dices? - Pregunta Venado
Beba, beba – Lo invita el mago, lamiendo la palma de su mano.
El príncipe, al principio reacio, acerca lo más que puede su cara al pecho velludo de la mujer y apenas toca con su lengua los pelos empapados y se retira tratando de mantener la compostura.
Me está mostrando los dientes – Señala el príncipe con la mirada a la mujer.
No mi Señor, le está sonriendo – Le corrige el mago – Le hace saber que quiere tener sexo con usted.
Venado alza el cuenco y le da un largo trago.
Tómelo con soltura mi Señor – Dice el mago señalando el cuenco enjoyado en la mano del príncipe – Es un vino muy dulce y suave, está hecho con raíces de cierta planta de la región, también las usan...
¡Calla mago! - Ordena Venado

Una melodiosa música comienza a escucharse en el salón, en ambos extremos del recinto se han colocado dos bandas que comienzan a ejecutar ritmos desconocidos, usando instrumentos de caprichosa construcción, algunos de metal, otros de metal y piel, algunos son golpeados con martillos, otros se hinchan al soplar o jalar una palanca, otros se hacen sonar jalando alambres metálicos o cuerdas como de arco ya sea con los dedos o con otras herramientas.
Escuche mi señor – Le dice el mago a Venado – la canción que toca una de las bandas es un poco diferente a la otra, esto sirve para darle más riqueza al sonido, además que en cuanto entren los bailarines éstos agregarán varios niveles más de profundidad con sus cascabeles y cuerpos, mire que...
¡Calla mago! – Ordena Venado.
Como si hubiesen sido invocados por el mago, dos grupos de danzantes entran al salón por entre las bandas de músicos, algunos con las manos hacen sonar una especie de conchas de madera, otros a cada paso tintinean con los cascabeles en sus tobillos mientras otros más con con sus contoneos hacen sonar sus faldillas de cadenas de plata; las lustrosas pieles y gráciles movimientos le recuerda a los jaguares, pareciera como si una manada de estos hubiese sido entrenada para brincar de aquí para allá al compás de la música, pero éstos no son jaguares, caminan como hombres, hablan como hombres y bailan como hombres, pero no son hombres.

La mujer le ofrece una especie de galleta de un platón, el mago lo invita a tomarlo, venado toma con cuidado el panecillo y se lo lleva a la boca.
El próximo tómelo con la boca – Le murmura el mago al príncipe – No lo olvide, acaríciela.
¿Qué es esto? - Pregunta venado mientras mastica el bocadillo.
Es una mezcla de pescado con ciertas semillas molidas y leche – Contesta el mago, pero al ver la reacción del príncipe agrega - No se preocupe, es leche de las bestias de carga, aún no las ha visto, son como venados, pero mucho más fuertes, fácilmente pueden cargar a un hombre y se usan comúnmente para transportar mercancías entre las provincias, y aunque algunos lo hacen, no es bien visto comer su carne.
Son buenas, dile que me gustan sus galletas – Dice venado mientras se estira para tomar otro de los panecillos del platón; el mago obedece y comienza a traducir a la acompañante del príncipe un largo elogio a las artes culinarias de sus anfitriones.
¿Por qué hace eso? - pregunta confundido el príncipe mientras la mujer le lame los dedos.
Mantiene limpias sus manos – Le explica el mago – correspóndale acariciando su cuello.
¿Es necesario? - Pregunta venado mientras a regañadientes rasca a la mujer que se muestra extasiada.
Es lo mínimo – Explica el mago – Según la tradición usted debería sostener relaciones sexuales con ella frente a la corte, tal vez ella ha notado que usted no está cómodo con toda esta situación, por lo que no ha tomado la iniciativa; este ritual tiene como finalidad...
¡Calla mago! - Gruñe venado

El príncipe observa a los miembros de la corte, trata de no hacer caso a los que se revuelcan sobre cojines, o los que por su escasa vestimenta no puede identificar su rol, sin embargo sí logra distinguir a uno que parece ser un general o al menos sus relucientes armas metálicas parecen indicar que se trata de un combatiente de alto rango, lo mira comer pequeños pecesillos de un cuenco, sacándolos aún vivos y echándoselos a la boca.

Mago ¿Quiénes son los sacerdotes? - Pregunta el príncipe.
No hay sacerdotes mi Señor – Comienza el mago – los llamados templos no son tales, sino meros palacios donde se reúnen los sabios y eruditos a realizar investigaciones, consultar registros y debatir acerca de la administración de las provincias.
Entonces ¿No tienen Dioses? - Pregunta venado, mirando de reojo como su acompañante juguetea con las argollas en sus pezones.
Si lo tienen mi Señor – Explica el mago – Es un Dios vivo, él se encuentra en la capital del imperio, es el llamado “Dios Sol”.
Un dios vivo – Murmura venado – ¿Es posible matarlo?
No lo sé mi Señor, tiene cientos de años – Contesta el mago – Pero si el virrey de esta provincia se lleva una buena impresión seguro y nos otorgarán una audiencia con el Rey Dios.
Y podremos mover todos nuestros hombres con libertad hasta la capital... - Complementa Venado.
No sólo eso mi señor – Comenta el mago visiblemente emocionado – La “Reverenda Madre” me aseguró que se nos proveería de suministros y bestias de carga para llevar nuestros presentes con el Dios Sol.
Ante las palabras del mago, el príncipe sólo sonríe, mientras frente a ellos las mujeres continúan con sus complicados bailes.

De pronto, la música cambia de ritmo, los danzantes se retiran y la corte levanta la cara de sus platos, o de lo que estén haciendo, luego bajan sus manos y las ponen palmas arriba al lado de su cuerpo.
Mago, qué hacen – Pregunta Venado al ver que hasta su acompañante hace esto.

El Virrey está por llegar mi señor – Le dice el mago haciendo la misma pose que los demás – Haga lo que yo; levante la cabeza, enderece el cuello, alce la barbilla y cierre los ojos.
¿Cuándo los abro? - Pregunta el príncipe, no acostumbrado a hacer reverencias a alguien fuera de su familia.
El heraldo anunciará el nombre del virrey, - Le explica el mago en voz baja, mientras los músicos hacen una suave melodía.
El príncipe escucha con atención, puede oír cómo la gran puerta del salón se abre, no escucha pasos, pero sí el roce de pesadas telas contra el suelo, también delicados tintineos, y de pronto un fresco aroma le envuelve, como la mañana en el mercado, frutas frescas, aceite, flores, dulces y miel, esto le trae recuerdos de su niñez, cuando vivía con su madre, a la que acompañaba a la plaza junto con sus sirvientes a comprar las provisiones de la semana; su mente apenas comienza a divagar, cuando una fuerte y aguda voz, anuncia algo, luego de esto otra voz se escucha, pero esta es casi entendible, aunque sigue siendo chillona.
Abra los ojos mi Señor – Le dice el mago – Frente a usted tiene, al poderoso virrey Ieoshanan.
El príncipe abre los ojos y contempla que entre la corte se ha acomodado un pequeño trono de madera blanca, tallado con motivos de ardillas, en él se encuentra un hombre maduro, su cabello es cano, pero aún abundante, se ve algo rechoncho, pero no gordo, tiene un rostro bonachón, y su complicado tocado de metal y madera le cubre hasta los ojos, sus ropajes se encuentran adornados con multitud de pequeñas cuentas multicolores, que forman figuras de roedores e insectos. Este hombre habla entonces con voz grave, casi como si cantara y después hace una pausa; al lado de él se encuentra una mujer como las que encontraron en el templo a la entrada, ésta entonces habla en su voz chillona, ella debió haber sido la que habló luego de la entrada del virrey.
El virrey le da la bienvenida a su provincia mi Señor – Le dice el mago – Desea y muera en esta tierra luego de la gran fiesta que harán en su honor.
¿Qué dices mago? - Gruñe venado mirando de reojo a los guardias al lado de la gran puerta.
Tranquilícese mi Señor – Le dice el mago tratando de calmarlo – Es una forma de saludo, permítame contestarle.
Así el mago se puso de pié y habló, la mujer entonces habló con el virrey, éste lucía encantado con lo que escuchara y volvió a dar una especie de discurso, que luego era interpretado por la mujer que tenía al lado.
El virrey quiere que disfrute su fiesta y su estancia en esta tierra, - Traduce el mago - él y su gente están contentos por su visita, pregunta al gran emperador por lo que ha sido del imperio en todos estos años.
Dile que hemos crecido grandes y poderosos, que nuestros dominios están limitados por las grandes aguas y que nuestra riqueza la compartimos con nuestros amigos – Dice venado – Que entren los cargadores con los regalos.
Así se hará mi señor – Responde el mago, se dirige entonces a la mujer al lado del virrey y habla con ella, ésta a su vez habla con el virrey y éste con emoción asiente y hace una señal a sus guardias; uno de ellos sale y en breve regresa seguido por otro de los magos y numerosos cargadores.

El mago recién llegado lleva ropas recién teñidas y la cara pintada con complicados patrones, de entre sus ropas saca un códice y con cuidado lo desenrolla para luego en una lengua antigua, comenzar a enumerar los regalos que uno a uno son presentados frente a la corte.
Bultos de cacao y dorado maíz, preciosas plumas, jade, oro, plata y obsidiana, pero nada de esto parece impresionar al monarca; la mayoría de la corte mira con curiosidad los regalos, algunos se acercan a ellos y aún prueban los granos, el virrey no luce interesado.
Mago, ¿Por qué al virrey no le gustan los regalos? - Pregunta el príncipe viendo que el oro que han presentado es apenas comparable a lo que lleva encima uno de los guardias.
No lo sé mi señor – Le responde el mago pensativo – Escondimos las pieles de jaguar para no ofenderlos.
Ambos escuchan con atención cómo la mujer traduce las palabras del otro mago, el cual al acomodar los códices, uno de ellos resbala de sus manos y cae al suelo, el virrey y algunos miembros de la corte no pierden detalle de esto y miran el documento con interés.
Espere un momento mi señor – Dice el mago al príncipe y se dirige a donde está el otro. Los magos hablan en su horrible idioma que usan sólo frente a la gran bruja, luego de un rato parecen llegar a un acuerdo, el mago regresa a su lugar y el otro se aproxima al virrey y le entrega los códices. El rostro del hombre parece iluminarse al contemplar el colorido en las páginas, comparte algunas hojas con los miembros de la corte y con la mujer.
El mago habla señalando los pergaminos, acto seguido que la mujer traduce al virrey.
El primer mago regresa al lado del príncipe.
¿Qué le dijiste mago? - Pregunta Venado
Que traigan más códices mi señor – Responde el mago trinfante - Ellos aprecian mucho el arte, también les prometí que un par de tlacuilos les enseñarían a leerlos y dibujarlos.
En cuanto los cargadores y el otro mago se han retirado, el virrey da una órden y la música cambia de ritmo y los miembros de la corte y sirvientes hacen silencio y prestan atención a uno de los portales, dos niños salen esparciendo en el cuarto hojas violáceas de un suave y dulce aroma, tras ellos cuatro sirvientes cargan un palanquín de madera roja, en él, sentada sobre una especie de nido de flores y follaje vine una niña, su piel y pelo lucen brillantes y cobrizos, como si hubiesen sido untados en aceite.

No pensé que lo fueran a hacer, al principio se mostraron tan escépticos... - Murmura para sí el mago.
¿Qué es esto mago.? - Pregunta Venado sin perder detalle de cómo los sirvientes bajan el palanquín justro frente a él y trata de no hacer caso a su acompañante que lo abraza con fuerza.
Ella es la hija del virrey - dice el mago señalando con la mano a la niña. - Cuando los sirvientes terminen de acomodar a la niña, ofrézcales el plato de los bocadillos y el cuenco.
La acompañante del príncipe se levanta, le da la mano a la niña y la ayuda a ponerse de pie y bajar del trono vegetal, sólo lleva sobre sí una corona de hojas verdes de la cual cuelgan pequeños frutos rojos, la niña se da la vuelta y la acompañante del príncipe la ayuda a tenderse en la mesa frente al príncipe.
Un suave olor a perfume llega a Venado, observa a la niña, ésta lo ve con sus grandes ojos ambarinos, parece extasiada ante lo que ve. Lo sirvientes entregan a la acompañante de Venado un magnífico cuchillo de plata para luego tomar el palanquín y retirarse, la mujer vuelve al lado de Venado y se pone de rodillas ofreciéndole el arma.
¿Qué hago mago? - Pregunta sin perder de vista a la niña tendida de espaldas frente a él.
Según la tradición, debe comerla mi Señor – Responde el mago.
¿Qué dices mago? - Pregunta venado mientras observa a cómo las miradas de la corte y todos los presentes están fijas en él.
Debe matarla mi Señor – Explica el mago – lo ideal sería que la mordiera en el cuello pero como usted no tiene colmillos le han proporcionado un cuchillo, luego debe comer un poco con un bocado basta, luego los sirvientes llevarán el cuerpo a la cocina donde...
¡Calla mago! - Gruñe venado mientras cierra los ojos y aprieta los puños.
El príncipe abre los ojos, con cuidado y sin perder de vista a la niña toma el precioso cuchillo de plata, lo limpia en sus ropas y lo empuña con firmeza; se pone de pie, las miradas de todos los presentes están fijas en el rostro del príncipe, bajo su complicado tocado y brillantes pinturas, se puede ver que se mantiene sereno, seguro, la niña está a sus pies; cierra los ojos y sonríe.
¡Suficiente! - Exclama Venado y a grandes zancadas avanza hacia el virrey, sus guardias le salen al paso, pero la hoja del príncipe es más rápida y encuentra con presteza su carne velluda; algo murmura el virrey, los demás miembros de la corte gritan, todo esto es incomprensible para el señor del reino de las nubes, que sin prestarles atención apuñala al virrey, su cuerpo fofo se desparrama sobre el suelo; los presentes corren, tropiezan, algunos caén, todos gritan, las hojas emergen de entre las sedas y joyas; el príncipe recorre el cuarto con su mirada, con agrado ve como sus guerreros han comenzado su trabajo, a sus pies las banderas y estandartes de colores se manchan de la sangre que corre por los pulidos pisos del salón, los gritos suenan lejanos, como si sucedieran en un sueño, la hija del virrey corre hacia él, exclama algo en su chillón idioma, pero el limpio corte del cuchillo de venado convierte sus gritos en un gorgoteo.

A la entrada del salón le espera su guardia de honor con sus armas, mientras, en los alrededores de palacio, bosques de lanzas corren por las blanquísimas calles iluminados por las llamas de las antorchas e incipientes incendios, sus gritos de guerra se mezclan con los lamentos y alaridos de los habitantes de la ciudad.

¡Desóllenlos, a todos! - Son las palabras del príncipe antes de abandonar el recinto.