Saturday, September 20, 2014

Wolf children


Me acosté con un peludito

Me habían recomendado ésta peli, como lo mejorcito que se ha sacado en animación japonesa en un rato. El arte es extraño, pero agradable, como una mezcla de rotoscope con caras animescas, aún así no me termina de convencer el cortar las  líneas de la boca, supongo que es cuestión de estilo.

La historia es simple, una estudiante conoce a un guapo chico que resulta ser un lobo, se acuesta con él y en breve tiene dos cachorritos, si, lobitos, o al menos creaturas que pueden cambiar de forma humana/lobo de un cuadro a otro. En cualquier caso la mujer deja la escuela para trabajar 3 medios tiempos y cuidar a sus vástagos, quién cuida a las criaturas en el intervalo, es un misterio.
Debido a que trabajadores sociales comienzan a preocuparse de un par de infantes sin registro, vacunas o al menos una madre presente, la protagonista decide mudarse al campo, donde nadie meterá las narices en su vida. Ahí conoce a amigables vecinos que le ayudan a cultivar la tierra. Eventualmente el hijo menor decide que quiere ser un lobo y se larga a la montaña, la hija por su parte prefiere vivir entre los humanos y sigue en la escuela.


Tal vez lo del lobo no sea más que una alusión a la tradicional discriminación de los japos, o al hecho de que una mujer abandona los estudios tan temprano; aún así no se ve ninguna discriminación pues, quienes realmente conocen el secreto, no les importa.

Es una bonita animación, con una historia bonita, al final es una historia de una viuda y sus aventuras al criar dos lobitos.

1 comment:

Anonymous said...

tipico mugrero

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