Tuesday, April 16, 2013

Prometheus

 En IMDB

Como mis π lectores saben, soy muy fan de la saga de Alien, cuando jóven, me gustaba leer cómics de aliens y depredador, cada mes asistía a un puesto de revistas ubicado frente a la fábrica de chocolates local, ahí compraba el último número y cuantos se me hubiesen pasado de mis monstruos favoritos.
Con avidez los leía para posteriormente deleitarme con los dibujos de los bichos y la cosa contra la que peleaban en esa aventura, generalmente space marines o entre ellos mismos.Un tema recurrente en esos tebeos era una posible explicación del orígen del alien, desde una bio-arma creada por la raza de los "space jockey", hasta una simple especie exógena muy agresiva, sobresalía en esta, la tésis de un científico que reuniendo datos de las cintas y otras historias daba un orígen más o menos plausible de esta creaturas. Aún así, con las más variadas e inverosímiles explicaciones, los autores siempre dejaban en el aire que su explicación fuese LA explicación y sólo era una teoría.
Así podíamos tener una semana a los aliens siendo devorados por sus enemigos naturales y a la siguiente siendo cultivados por los depredadores.
Así pues, no podía perderme ésta cinta que se anunciaba como una precuela a ésta tan querida saga, donde se resolverían dudas persistentes, como ¿Qué son los aliens? ¿De dónde vienen? ¿Quiénes piloteaban la nave abandonada en Acheron?


Lamentablemnte no sucedió así, se da una explicación si, sin embargo resulta tan vacía, incongruente y recurrente que de hecho no recuerdo una historia tan mala en todos los cómics que he leído de este monstruo, y vaya que hay historias malitas, como esa donde su baba servía de droga, pero al menos mostraban consistencia con su mismo universo, es cierto que la ausencia de una explicación común las limitaba pero obligaba a que se enfocaran en los protagonistas humanos que finalmente con ellos es con quien se podía identificar el lector, qué decepción fué ver que en la segunda secuela decidieran matar a Hicks y a Newt cuando su desarrollo en los cómics resultaba tan atractivo.

Ahora, volviendo a la cinta que nos atañe, ésta es difícil de describir por la enorme cantidad de detalles que la hacen sentir errónea.
Anacronismos tecnológicos respecto a las primeras dos:
Mientras que en la primera, los ordenadores tenían pantallas CRT con grandes y ruidosos botones, en ésta tenemos hologramas, y qué decir de los trajes espaciales, aún el androide de primera generación luce más avanzado que el que acompañara a la tripulación del Nostromo. Se podría explicar con que la primera expedición tenía tecnologia de punta, más la diferencia es poco menos que insalvable para el tiempo transcurrido entre la precuela y la primera entrega.

Errores comunes de las pelis espaciales:
Sonido en el espacio, generadores de gravedad viaje a velocidades relativistas sin consecuencias. Dado que ésta cinta trata de marcianos que violan gente, no nos vamos a quejar por detalles técnicos.

Personajes acartonados:
Quería detallar a cada uno de ellos pero da flojera el sólo recordarlos. De hecho durante gran parte de la peli pensé y la capitana era un robot ante su carencia de expresiones, y los pilotos resultan irrelevantes salvo por un chiste... malo.

Falta de conexión consistente con las otras pelis:
Ya se mencionó el anacronismo, y si bien tenemos a la misma compañía, la cinta en sí se siente ajena, más como si fuera una historia convencional de ficción científica, casi como si la relación con la franquicia fuese agregada de último momento, y ya que estamos en eso.

La historia:
Ok, un grupo de arqueólogos han descubierto que desde tiempos remotos se hace referencia a dioses que vienen de las estrellas, una estrella en específico. Así pues, una compañía está dispuesta financiar una expedición de un trillón de dólares para ir en busca de esos Dioses.
Para esto reúnen un grupo de expertos en sus campos, ninguno con experiencia en viajes espaciales, pero no importa, nadie nace sabiendo, lo importante es que entre ellos llevan a un cartógrafo propenso a perderse, un biólogo que no piensa dos veces para acariciar animales que no conoce, un robot y claro los arqueólogos.
Al llegar al planeta descubren cadáveres momificados de extraterrestres y una cámara llena de contenedores con una sustancia negra que es lo que destruye y da orígen a las especies. Así varios de la tripulación o mueren o son infectados, claro que nadie duda en dejarlos entrar a la nave.
La arqueóloga decide usar una estación médica para que le saque el marciano con que se ha infectado. Luego de sacárselo éste se pierde.
Ah y para esto descubrimos que el hombre que financió la expedición viajó en la nave en secreto para ir a visitar a estos misteriosos Dioses y obtener de ellos el secreto a la vida eterna o algo así. Huelga decir que éste no contento con su impertinencia mata a algunos y persigue a los demás. 
Al final a éste se lo come otro bicho que le sacaran a la arqueóloga.
La arqueóloga decide ir a buscar a los demás Dioses.

A final de cuentas

Han propuesto que esta cinta, para ser valorada objetivamente, debería ser separada de la saga de Alien, sin embargo ésto en lugar de ser un peso es más bien un flotador, pues sin este antecedente, la cinta se cae, hay que admitir que tiene muy buenos efectos y excelente diseño de vestuario además de detalles muy buenos, como ese del logo en las yemas de David el androide; sin embargo la historia resulta simplona, quizá con un planteamiento interesante, pero ejecución por demás deficiente. Podríamos verla como una de esas viejas pelis de marcianos, donde una idea quizá atractiva era más una excusa para que tipos con máscaras de latex persiguieran a los protagonistas, que dolorosamente aquí sucede, en donde gastan un trillón de dólares para terminar siendo perseguidos por un marciano.


En pocas palabras:
Enteramente decepcionante.

1 comment:

Magegg said...

El hecho de los "anacronismos tecnológicos", lo mismo el androide, se pueden explicar con razones muy simples: El Prometheus era una nave de investigación de punta, mientras la de Ripley era un recolector de chatarra. Más claro que eso, no lo veo.