Wednesday, December 02, 2009

Juanito y el Hombre del Jarro

Este era un hombre que gustaba de meter objetos extraños a su trasero, desde inocentes insertos y divertidas cuentas, hasta elaborados modelos de látex; esto, siempre con sigular alegría; un buen día decidió que sería buena idea recibir un poco de aquello que distinguía al giver; sin embargo había un pequeño problema, su esfinter nunca se había dilatado tanto, por lo que un súbito esfuerzo como al que planeaba someterlo podría dañarlo de manera irreparable, así que le pareció una adecuada práctica el introducir primeramente un objeto preparatorio de un diámetro apenas inferior al calibre deseado. Para esta tarea eligió un frasco de vidrio, sus paredes lisas y la capacidad de ser lavado y desinfectado con facilidad lo hacían el candidato ideal para entrenarse para la dura prueba que tenía en su futuro; luego de limpiarlo con esmero, lo cerró firmemente, lo colocó en el suelo asegurándose y quedara fírmemente plantado, se acuclilló sobre él y con cuidado procedió a empujarlo dentro de su cuerpo; en principio el vítreo recipiente se deslizó sin otra dificultad que la fricción de la no acostumbrada apertura, la cuál poco a poco fué cediendo ante la creciente lubricación del área y la relajación de los músculos, sim embargo, cuando el contenedor ya había entrado casi en su totalidad, apartentemente una súbita compresión muscular hizo colapsar las paredes del envase, rompiéndo el frasco y el pobre hombre se destrozó el ano.
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El de la izquierda es el frasco.

1 comment:

Anonymous said...

Two girls one cup... o cómo era?