Wednesday, February 20, 2008

No te suicides salva una vida


Es sorprendente como la gente desprecia su vida al extremo de terminarla. Es muy egoísta es buscar una salida fácil a los problemas cuando al partir se deja a los familiares con otros como lo son el pago de un funeral y aún posibles servicios hospitalarios en caso de un fállido suicidio. Y en cualquier caso no representan ningún aporte a la sociedad.


El suicidio antes de ser evitado, se fomentaría; en los medios de comunicación se anunciaría de manera discreta pero constante de la siempre disposición de las "salas de partida", para aquellos individuos desahuciados, con demasiados problemas o simplemente desilusionados que quieran poner un punto final a su dolor. Las "salas de partida" serían instalaciones oficiales, con equipo y personal muy parecido al de un hospital salvo por lo numeroso de las habitaciones, las cuales estarían dispuestas en una espiral ascendente, donde los ciudadanos comunes harían fila para esperar su turno. Aquellos con afecciones graves, desahuciados o ancianos, tendrían pase directo.
Durante la espera, a los pacientes se les harían exámenes para confirmar su estado de salud actual y cotejarlo con su registro médico y de esta manera elegir el procedimiento más adecuado para su feliz final.

En el piso superior habría una sala, como un quirófano, en la cual, antes de entrar, el paciente firmaría un documento en el que acepta de manera voluntaria su partida; durante cualquier punto de la espera, el paciente podrá retirarse si así lo desea. Ya en la sala de partida, el paciente sería sedado, para posteriormente hacer uso de una técnica apropiada para entregarlo al sueño eterno. En caso de enfermedades infecciosas, se haría uso de la sala contigua, en la que sólo se sedaría al paciente para luego administrarle una dósis letal de una droga.
Terminado esto, se procedería a recuperar todos los órganos y tejidos que pudieran resultar de utilidad para salvar(o mejorar la calidad de) la vida de otros pacientes útiles a la sociedad. Sangre, piel, huesos, aún cabello e implantes de metales preciosos serían extraídos del cuerpo e irían directamente al banco de órganos o al siguiente paciente en la lista de espera para determinado trasplante.
Los restos se pueden incinerar y entregar a la familia en una bonita ánfora pintada a mano.

1 comment:

Jose said...

jajajajja

Oh! Dios!, que imaginación tan grande tiene usted. Aunque por un lado su idea parece bastante util, pero por otro lado le daria poder a las personas de quitarse la vida y eso no es algo eticamete aceptable.
Saludos