Thursday, February 28, 2008

Chistes de médicos

El médico que coge al recién nacido se le cae y dice:
-¡Coño! ¡que resbaladizos son estos niños que nacen muertos!

- ¿Cómo puedes distinguir un termómetro oral de otro anal?
- Por el sabor.

- ¿Cómo hacen los abortos los médicos soviéticos inmigrados en los USA?
- Utilizan una rata hambrienta colgada de un hilo por el rabo, y...

Un cirujano soviético emigrado:
- La operación le costara $300, pero si quiere puede ahorrarse algo y no afilamos el cuchillo.

Un emigrado soviético en los USA va al medico porque le han dicho que el aliento le huele realmente mal. Tras el examen, el doctor le dice:
- Mire, o deja de morderse las uñas, o deja de rascarse sus hemorroides.

- ¿Qué es peor que ir al medico y que te diga que tienes una enfermedad venérea?
- Que te lo diga tu dentista.

Una mujer le dice a otra :
- Pues yo no puedo entender por que no haz ido todavía a ver al nuevo ginecólogo. Es tan joven y guapo... en cambio, ese ginecólogo al que has ido durante toda tu vida es tan viejo y asqueroso...
- Ya, ya lo se... ¡pero es que sus manos no dejan de temblarle!

- Que es lo mejor de la enfermedad de Alzheeimer ?
a) Que haces nuevas amistades con las enfermeras todos los días.
b) Si estas casado, todos los días vas a conocer a una mujer nueva, te la vas a llevar a la cama ese mismo día, y nunca mas vas a volver a saber nada de ella.


Va un tío al medico y este tras examinarlo le dice:
- Bueno, pues habrá que hacerle un análisis de orina, de semen y de heces.
A lo que el otro responde:
- Mire, aquí le dejo mis calzoncillos, que tengo prisa.

Un doctor de pueblo se va de vacaciones y deja al veterinario encargado de atender su consulta. Al volver, le pregunta:
- Bueno, ¿qué tal fueron las cosas?
- Oh, muy bien... lo único que tuve que hacer fue asistir a la María en su parto. Como era su tercer hijo, todo fué muy bien.
- ¿Y no hubo ninguna complicación?
- No... bueno, la verdad es que al final me costo mucho convencerla para que se comiese la placenta, pero todo lo demás fue bien.

Dos médicos van a un congreso sobre cáncer de próstata. Varias de las charlas hablan sobre remedios para curar en la medida de lo posible la incontinencia urinaria e impotencia que sufren algunos de los operados, pero dan tantos consejos y hablan de tantas técnicas nuevas que los dos médicos acaban un poco confusos.
- Oye, y tu, al final, ¿qué piensas hacer con tus pacientes?
- ¿Yo? Lo de toda la vida... a sus 70 años, les recetas aspirinas y ya se
morirán antes de otra cosa.

Un tío va todo hecho polvo al medico que le pregunta la causa de su estado:
-Pues vera, estaba yo tan ricamente, cuando de pronto vino la bicicleta y me da un topetazo
- Ah! ya comprendo..
- No, no si ahí no acaba la cosa, me estoy todavía levantando, y de pronto el
camión, me sacude otro golpetazo, y ahí no acaba la cosa, me levanto y el avión en vuelo rasante me arrea con todo el ala en el cocodrilo, y cuando me iba recuperando viene el trasatlántico y me da de lleno con la quilla.
- Usted perdone, pero lo de la bici me lo creo, lo del camión pase, pero lo del
avión y el trasatlántico, ya me parece un poco de cuento.
- Si, cuento; y si no paran el tiovivo me machacan la vaca, el cerdo, la carroza y la nave espacial.

Un capitán del ejercito británico recibe a tres nuevos enfermos en un hospital militar.
- Buenos días, soldado. ¿Qué mal le aqueja?
- Hemorroides, señor.
- ¿Y usted sabe cual es el tratamiento para las hemorroides en el glorioso ejercito
británico?
- Si, señor, consiste en usar el cepillo de púas de acero tres veces al día, señor.
- ¿Y cuál es su mas ferviente deseo?
- Recuperarme de mis hemorroides para poder continuar luchando por la patria, señor.
Entonces el general se dirige al segundo soldado.
- Soldado, ¿qué mal le aqueja?
- Sífilis, señor.
- ¿Y usted sabe cuál es el tratamiento para la sífilis en el glorioso ejercito
británico?
- Si, señor, consiste en usar el cepillo de púas de acero tres veces al día, señor.
- ¿Y cuál es su mas ferviente deseo?
- Recuperarme de mi sífilis para poder continuar luchando por la patria, señor.
El general se dirige al tercer soldado :
- Soldado, ¿qué mal le aqueja?
- Laringitis (con voz quejumbrosa y apenas audible)
- ¿Y usted sabe cuál es el tratamiento para la laringitis en el glorioso ejercito
británico?
- Si, señor, (con voz hecha polvo), consiste en usar el cepillo de púas de acero (tose) tres veces al día, señor. (Acaba la frase con evidentes signos de dolor en la garganta)
- Bien, dada la obvia dificultad que experiimenta al hablar, asumiré que su mas profundo deseo es recuperarse de su laringitis para poder continuar luchando por la patria.
- No señor, preferiría (carraspea) ser el primero en usar el cepillo cada día, señor.

Al dispensario donde los estudiantes de medicina hacen practicas, llega un tío con un ataque al corazón:
- Mi corazón, mi corazón...
- Tranquilo hombre - le dice el ATS - que enseguida viene un medico y le atiende.
En estas que llega uno de primero y pregunta:
- ¿Es este el del corazón?
- Si doctor, si.
Saca dos agujas y chass chass, se las clava en los ojos, a lo que el ATS dice:
- Pero oiga, que era el corazón lo que le dolía.
- Ojos que no ven....


Un tío va al medico y no para de tirarse pedos.
- Doctor (prat), doctor (prrrrtz), tengo unn terrible (fluf) problema, no puedo dejar de (plopf) tirarme pedos (prrrrat).
- A ver, desnúdese y tumbese en esa cama.
El doctor le examina durante unos momentos, mientras el paciente sigue
descomponiéndose, se levanta, va a un armario y saca un instrumento metálico alargado, con un mango en un lado y un gancho en el otro, y una rara curva en medio. El paciente pregunta asustado :
- Doctor, (plaam), doctor, ¿qué (prrff) va a hacer ?
- Abrir la ventana.

Un hombre va al medico y le dice:
- Doctor, tengo un problema muy serio.
- A ver, ¿cuál es?
- Pues que me tiro unos pedos gordísimos. Y el caso es que no huelen, oiga, es algo bien raro, porque siendo tan grandes tendrían que apestar.
- A ver, a ver.
El hombre se tira un pedo que empieza a retumbar los cristales, se mueven las
lámparas, vuelan los papeles, empiezan a temblar los muebles y el pedo continua. Al cabo de unos segundos aparecen grietas en las paredes y el edificio se resquebraja y finalmente se hunde. Después de unos minutos, el terremoto anal acaba. El paciente se queda mirando alrededor tratando de buscar al doctor entre los escombros, cuando de repente sale su cabeza de debajo de una piedra y dice:
- Hay que operar...
- Del ano.
- No, ¡¡de la nariz, cabrón!!


Dos médicos ven a un hombre andando lentamente y en postura simio-antropoide, uno de ellos dice:
- Has visto que caso mas claro de pinzamiento vertebral con lesión en el plexo nervioso que ha afectado al sistema locomotriz inferior.
- Siento decirte, querido colega, que estás equivocado, soy especialista en el tema y lo que tiene ese hombre es una malformación congénita en la rotula con desviación del fémur.........(aquí alargas todo lo que quieras la discusión) al final se deciden a preguntarle:
- Buen hombre, mi colega y yo discutimos, y a el le parece que su problema se debe a una deformidad en las rotulas y a mi pinzamiento vertebral, ¿qué nos puede decir?
- Pues mire, el caso es que yo pensé que era un pedito, pero después resulta que salió todo.

- ¿En qué se parecen un perro y un ginecólogo miope?
- Los dos tienen las narices húmedas.

Es un señor muy piloso que va al medico.
- Mire, es que tengo todo el cuerpo lleno de pelos. Doctor, doctor, ¿qué padezco?
- Puez padece uzted un ozito.
Así que se va del medico muy cabreado y se encuentra a un amigo.
- Que pasa, macho, te veo con mala cara.
- Pues mira, que vengo del medico. Le he contado todo mi problema con los pelos y encima me ha insultado, el muy cabrón. Jo, y es que últimamente no puedo ni dormir por las noches porque después de un par de horas me levanto en un charco de sudor. Es un asco.
- Anda ¡Pues cómprate un colchón poroso!
- ¿Por oso? ¡Y tú por hijo puta!

- ¿Doctor lo mío se cura?
- ¡Que va chaval, tienes SIDA, cáncer, sífiliis, hepatitis A B C y las que he
olvidado.!
- ¿Pero no hay tratamiento alguno?
-Si, puedes ir a Mallorca y en una de sus playas enterrarte en la arena.
- ¿Eso me ayudara, Doctor?
- Pues no, pero así te vas acostumbrando a lo que te espera.

Tras examinar a un paciente que es un alcohólico crónico, el medico le dice:
- No encuentro la razón de sus dolores de estomago, pero francamente, creo que esto se debe a la bebida.
- Bueno, entonces volveré cuando usted esté sobrio.

En un laboratorio compran un nuevo ratón y lo meten en la jaula con los antiguos.
- Hola. ¿Vosotros a que os dedicáis?
- Pues mira, nosotros estamos investigando sobre la forma de condicionar a los humanos.
- ¿Ah, si? ¿Y como lo hacéis?
- Bah, es sencillo, ves a esos tíos con batas? Pues de vez en cuando te meten en una jaula con botones de colores, y nosotros intentamos que nos den de comer cuando apretamos el rojo.

Existen tres reglas a la hora de escribir las indicaciones para una medicina.
La primera es que la descripción de la enfermedad ha de ser lo suficientemente ambigua como para que el paciente se convenza de que la tiene.
La segunda es que la descripción de los efectos de la medicina ha de ser lo suficientemente impresionante como para que el paciente crea que puede curarse tomando la medicina.
La tercera es que la lista de contraindicaciones ha de ser lo suficientemente oscura como para que si el paciente se muere, no puedan denunciar a los laboratorios fabricantes.

- Doctor, doctor, que mi esposa no quiere hacer el amor.
- No se preocupe -le dice el medico- lo que usted. tiene que hacer es agarrar a su esposa por sorpresa, en el lugar que esté y en el momento que sea; usted la pesca en la cocina, en el baño, etc. y lo hacen allí mismo.
Al día siguiente vuelve el mismo tipo.
- Doctor, doctor, fíjese lo que son las cosas, usted tenia razón, ayer nada mas llegar a casa, ví a mi mujer en el living y ahí mismo me la cepille, y no se opuso.
- ¿Y qué dijo?
- Nada, pero si hubiera visto usted. como se reían las visitas...

Un tío tiene una polla enorme, pero es tartamudo.
- No-no-no-noctor, no-do-doc-tor, 'k-k... que'n... que'n-no p... p... pue-doha ha... ha-blar.
El medico le examina y le dice:
- Mire, siento decírselo, pero la razón por la que usted tartamudea es que tiene la polla demasiado grande, habría que reducirla.
- P...p... p-pues 'k... 'k... cor...cor't..... 't ...hng,hng... 'te-laaaah, 'p... 'p... 'pooor f-f-favooooo-or.
Total, que se hace la operación.
- Jo, doctor, que maravilla, ya puedo hablar como todo el mundo, que felicidad, ¡le debo la vida !
- Nah, hombre, ya será menos, hala, vaya con Dios.
Pero el mismo tío vuelve al cabo de dos semanas.
- Doctor, doctor, que ya no atraigo a ninguna mujer, mi vida sexual es una
porquería, por favor, déjeme como estaba !
- 'N... 'n-n... 'niha- ha- 'hablaaaar, 'hooo... 'hombreeee !

Una gnoma va a ver al medico.
- Doctor, doctor, los días que llueve me duele el chocho.
- ¿Si? ¡Qué raro! Bueno, vuelva por aquí un día que llueva y la examinare entonces.
Al cabo de unos pocos días llueve y vuelve la gnoma; el medico la mira un momento, y le dice:
- Oiga, ¿y si le recortásemos un poquito las botas?

Un viejo de ochenta años va al medico a preguntarle si puede tener hijos con su esposa de setenta, y el medico le da un tarrito y le dice que le traiga al
día siguiente una muestra de semen. Cuando vuelve:
- Doctor, doctor, que no he podido traerle la muestra de semen.
- Vaya... ¿cómo lo ha intentado?
- Primero con la mano derecha, después con la izquierda; luego lo intento mi esposa, primero con las dos manos y luego con los dientes, pero no hubo forma, no hemos conseguido abrir el tarrito...

Un tío de noventa años va al medico.
- Doctor, doctor, me voy a casar con una chica de 20 años y todo el mundo me ha recomendado que antes me haga un chequeo.
- A ver, enséñeme sus órganos sexuales....
Entonces el viejo saca la lengua y le enseña el dedo.

- Doctor, doctor, que estoy muerto.
- Pero oiga, eso es imposible.
- Que si, que es cierto, examíneme.
- Pero que tontería... vamos a ver, ¿usted estará de acuerdo en que los muertos no sangran?
- Si, claro.
- Bueno, pues le voy a pinchar un dedo con este alfiler y si usted sangra, eso significara que usted esta vivo, ¿no?
- Vale, pinche y vera como no sangro.
Entonces el medico le pincha el dedo, y obviamente saca una gotita de sangre; sonriendo, le dice al paciente:
- ¿Qué me dice ahora?
- De acuerdo, yo estaba equivocado. Los muertos pueden sangrar.

En una famosa serie de experimentos, el doctor Bacterio amaestró a una araña para que reconociese su voz y se dirigiese hacia el. Primero puso la araña a un lado de una mesa y la llamo diciendo "araña, ven aquí" y la araña cruzo la mesa. Tras cortarle una pata, el profesor volvió a colocar la araña al otro extremo de la mesa y
volvió a llamarla; la araña volvió a cruzar la mesa, cojeando. En sucesivas etapas, el profesor le va cortando mas y mas patas, y la araña siempre cruza la mesa
dirigiéndose hacia el cuando la llama, cada vez con mas dificultad y necesitando mas tiempo. Finalmente, el doctor Bacterio le corta las ocho patas, la pone en el extremo mas alejado de la mesa y la llama. La araña no viene. Bacterio empieza a gritar con mas fuerza, insistiendo durante un rato, pero la araña no hace nada.
La conclusión que saco el profesor Bacterio de este experimento es que las arañas tienen las orejas en las patas.

Una joven pareja va al medico y le dicen:
- Vera, es que estamos teniendo problemas con nuestra vida sexual, y quisiéramos que usted nos viera para darnos alguna sugerencia.
- Pero yo no soy un especialista, ustedes tendrían que...
- Ya, pero es que confiamos en usted.
- Bueno, venga, vamos a ver...
Total, que la pareja se echa un par de caliqueños, y al acabar el doctor les dice que todo le ha parecido bien y que no ve ningún problema. Los dos se van muy contentos, pero vuelven la siguiente semana, y la otra, y la siguiente, hasta que al final el doctor les pregunta :
- Pero bueno, ¿ustedes por qué creen que tienen un problema?
- Mire, si lo hacemos en mi casa nos puede pillar mi mujer, y si lo hacemos en la suya nos puede pillar su marido. Irnos a un hotel es demasiado caro. En cambio, venir a su consulta nos cuesta 1000 pelas, y además las paga el seguro...

- ¿Qué le darías a un amigo tuyo que lo tiene todo por su cumpleaños?
- Penicilina.

- Doctor, doctor, cuando mi marido y yo hacemos el amor a veces me entran unos
fríos tremendos y a veces unos calores insoportables.
El medico medita un poco y pregunta:
- ¿Cada cuanto hacen ustedes el amor?
- Pues mire doctor, dos veces al año: en Enero y en Agosto.

- Doctor, doctor, tengo la picha irritada...
- A ver, cuénteme sobre su vida sexual.
- Vera, es que al levantarme le echo dos polvos a mi mujer. Antes de salir para el trabajo, me despido echándole otros dos polvos. Al llegar al trabajo, lo primero que hago es echarle un par de polvos a la secretaria, y antes de ir a comer otro par. Al llegar a casa, mi mujer me recibe y echamos dos o tres polvos, y otros dos después de comer. Cuando vuelvo al trabajo por la tarde, otra vez con la secretaria. Al salir, dos o tres mas, y de nuevo al llegar a casa. Ceno, y claro, después cuatro o cinco al meternos en la cama.
- Ya veo cual es el problema. Usted folla demasiado.
- Ah, que suerte, yo creí que iba a ser por darle demasiado a la mano.

Debido a ciertos problemillas, un medico le receta a una mujer testosterona (una hormona masculina, por si alguien no lo recuerda). Esta mujer vuelve al cabo de unas semanas.
- Doctor, doctor, estoy preocupada por los efectos secundarios que me esta produciendo la testosterona.
- ¿Como qué?
- Pues para empezar me esta creciendo bastante el pelo en sitios donde nunca antes me
había salido.
- Bueno, pero eso es un efecto perfectamente normal y pasajero de la testosterona... ¿dónde exactamente le ha salido este pelo?
- En los huevos.

- Doctor, doctor, me han salido unas extrañas marcas circulares y verdes en los muslos.
- A ver, desnúdese... esto, ¿usted no tendrá por casualidad un asunto con un gitano?
- Anda, pues si, ¿cómo lo ha sabido?
- Nah, la experiencia... por cierto, dígale que sus pendientes no son de oro.

- Pero doctor, ¿me esta usted cobrando 10.000 pesetas solo por escayolarme un brazo?
- ¿Y qué espera por ese precio? ¿Papel pintado?

Un tío ingresa en un hospital para hacerse una pequeña operación. Una enfermera empieza a tomarle los datos; el nombre, la compañía del seguro, etcetera.
- ¿en caso de emergencia, a quién avisamos?
- ¿Quiere decir si estoy a punto de morirme?
- Bueno... si...
- En ese caso, llame corriendo a un doctor.

A un pueblo del oeste llega una carreta y un tío con pinta de charlatán empieza a hacer propaganda de una poción, que supuestamente le conserva joven a pesar de que tiene trescientos años. Un campesino se acerca dudando a uno de sus ayudantes.
- Oiga, ¿y de verdad que este tío ha vivido trescientos años?
- Mire, no lo se, yo solo llevo doscientos trabajando con el.

En un test psicotécnico, el psicólogo saca un cartón con manchas de tinta y pregunta:
- ¿Qué le parece esto?
- Veo una ninfómana salida con unas ganas irrefrenables de follar, capaz de arrastrar innumerables hombres a un pozo sin fondo de perdición y desenfreno, que...
El psicólogo le da la vuelta a la foto de su esposa, y dice:
- Bueno, eso es cierto, pero ahora mire aquí y dígame...

- ¿Cómo puedes saber si un certificado de defunción ha sido llenado por un medico ruso recién inmigrado a los estados unidos ?
- Porque el medico ha firmado donde dice "causa de la muerte".

- ¿Conoces la historia de ese medico ruso recién llegado a los USA que quiso curar a un paciente de ictericia y estrabismo?
- No, ¿qué le pasó?
- Le quitaron la licencia cuando descubrieron que el paciente era chino.

- ¿Este balneario es bueno para el reuma?
- ¡Toma claro! Aquí lo cogí yo.

Va un tío a revisarse los ojos y le pregunta el oculista
-A ver que letra es esa
-La A
-A ver inténtelo de nuevo
-La A
-No tiene que poner mas atención, a ver que letra es
-La A
-Me esta poniendo frenético QUE LETRA ES.....
-La A
-Se acerca el oculista al cartel... ¡coño si es la A!

Un paciente entra en la consulta del medico.
- ¿Qué es lo que le ha traído por aquí?
- ¿Una ambulancia, por qué?

- Pues mí doctor me dijo que en dos semanas estaría andando.
- ¿Y lo consiguió?
- Ya te digo, tuve que vender el coche para poder pagarle.

- Pues hemos comprado un corazón artificial para mi abuelo.
- ¿Ah, si? ¿Y cuánto ha costado?
- Veinte duros.
- Pues por ese precio, seguro que es malísimo.
- Nah, no creo, estaba garantizado de por vida.

1 comment:

Anonymous said...

me explican el de la penicilina?