Friday, December 02, 2016

Juan

Juan vivía en el 56, también le conocían como Juanito, John y "ese greñudo de la moto", era un chico agradable, educado y buen mozo pues a pesar de su finta de malandro, con el cabello largo, pantalones desgarrados y chaqueta de piel; siempre saludaba, ayudaba a los ancianos con los paquetes y hasta le hacía segunda a Miguelito cuando jugaba, aún en ocasiones acompañaba a los demás inquilinos en las fiestas y aunque era vegetariano por pura cortesía no despreciaba una pieza de pollo o un plato de asado.

Aún así, no se le veía mucho por los pasillos, pues solía pasársela encerrado en su habitación, acaso tocando la flauta o tal vez escuchando música, eso, en ocasiones hasta entrada la noche, supongo y en sus días libres, pues él trabajaba durante las noches, o al menos salía, pues nunca se supo realmente a qué se dedicaba, las malas lenguas hablaban de que distribuía drogas o trabajaba para alguna célula criminal, nunca le probaron nada y él realmente no hacía caso a los chismes. De los cuales era objeto de no pocos: que si era gay, que si lo habían visto sacar comida de los contenedores de basura, que si le gustaba arrastrarse por entre la hierba del parque, que si sólo se juntaba con gente sin que hacer, o que compartía el departamento con un supuesto "Señor Boñiga" y aún Doña Cata aseguraba que en más de una ocasión recibió la visita de una religiosa.
Por otra parte, frecuentemente se veía abrumado por asuntos económicos y en más de una ocasión los vecinos le ayudaron a pagar la renta, lo cual explicaría en cierta forma algunos de los rumores que le rondaban; como el porque se desapareció del edificio por algunos meses.

Solía hablar con el doctor, más debido a que frecuentemente requería sus servicios que a una auténtica amistad, así, debido a la cotidianidad con la que le zurcía heridas por caídas en la motocicleta o el aburrimiento en su despacho, llegó a tenerle confianza así llegábamos a verlos charlando en la estancia o en la lavandería; contaban anécdotas de su trabajo, por un lado, raspones, huesos rotos e inverosímiles objetos atorados en cavidades corporales, por el otro, un pintoresco viaje por la vida nocturna, aparentemente pertenecía a un grupo y solían hacer presentaciones en diversos puntos de la ciudad.

Un día lo vimos sacando sus cosas del departamento, apenas un par de mochilas y un caja, se mudaba definitivamente, si bien había gente a quien no le agradaba completamente, se le apreciaba y agradecía, como cuando ayudó a drenar el pozo de filtración en el sótano o cuando se disfrazó de duende para la fiesta de los niños.
Ese día se encontró con el el Doctor.
- Buenos días Doc.
- Hola Juan, oye que lástima que te tengas que ir.
- No se apure Doc, me voy por mi cuenta.
- Entonces, ¿salió algo bueno?
- Muy bueno.
- Que te vaya bien Juan, haz que suceda.
- Haré que suceda.

Al otro día de su partida llegó la gente de mantenimiento a preparar el departamento para un nuevo inquilino. La habitación se encontró como la recibiera, vacía; salvo por una mecedora ocupada por un montón de excremento con vaga forma humana.

Friday, November 18, 2016

Ex machina



Un programador de una importante firma tecnológica, ha sido invitado personalmente por su dueño, para asistirle en un muy secreto e importante proyecto.

Así, éste singular personaje es llevado en helicóptero hasta una mansión(o deberíamos llamar fortaleza) perdida entre las montañas. Huelga decir que el proyecto se trata de una máquina, una máquina con una muy avanzada inteligencia artificial, la cual por cierto tiene forma de mujer.

El trabajo del programador es realizar pruebas con la máquina, pruebas de Turing, ésto és asegurarse que la máquina puede pasar por un humano; a partir de aquí huelga decir que el programador donde primero sintiera increíble curiosidad hacia la máquina, eventualmente desarrolla interés, empatía, comprensión y podríamos decir que hasta afecto. En  el transcurso de los días, además comienza a descubrir que hay detrás de la creación de ésta máquina, pues ciértamente no puede ser la primera.

Si bien la cinta no buena, al menos sí entretenida, aunque hay que aceptar que es un gran desperdicio, más por enfocarse en las perversiones de los protagonistas, que en una verdadera exploración de la identidad y la consciencia. Curiosamente es una especie de Frankenstein que termina justamente cuando el libro comienza a agarrar vuelo. La máquina busca una manera de perpetuar su existencia, más de ahí, no presenta otro tipo de característica, aunque tal vez esa sea su directiva primaria, o tal vez obedezca a un objetivo aún más profundo, que es precísamente la forma en que puede superar la prueba, puest todas sus acciones sen encaminan a ese fin, el llegar a ser una niña de verdad. Aunque en el momento en que lo logra, es vano, pues no tiene otro lugar a donde ir, pues Ava es más que una muñeca con mucha cuerda.

Ah, y el epílogo es más trágico de lo que parece:
Una máquina tremendamente frágil, sin una forma de recargar su fuente de energía o repararse a sí misma, vagando por la ciudad, sola, con forma de mujer jóven y guapa, no veo que pueda salir mal.

Friday, November 11, 2016

Chappie


Desde que salió el poster, me había llamado la atención ésta peli, realmente no me importó que tuviera un cierto parecido, al menos en la premisa base con la vieja cinta de Corto circuito; un robot militar que por algún motivo adquiere sentiencia y comienza a aprender del mundo humano. 


La historia comienza en sudáfrica, lugar donde han reemplazado la mayoría de la fuerza policíaca por máquinas, lo cual no es particularmente malo, pues son tremendamente eficientes y se protegen vidas humanas.

Por otro lado, el inventor de éstas máquinas está trabajando en un programa(un .BAT, ¿en serio?) para dotar de consciencia a las máquinas, sólo requiere instalarlo en una máquina, el porqué lo hizo especialmente para una de las máquinas de su trabajo en lugar de alguna de las que merodean por su hogar, es un misterio, seguramente no sería divertido ver a una roomba cuestionarse el sentido de su existencia, no importa, el punto es que decide robarse una máquina e instalarle el programa.

 También hay otro inventor, que a diferencia del primero, se enfocó en construír un enorme máquina militar teleoperada, la cual debe ser mucho más confiable que las unidades autónomas que se usan actualmente; aunque claro al ser de grado militar, es mucho más grande, costoso y con mayor armamento que de cierta manera se sienten innecesarias para desempeñar su labor, es que, bueno, usar bombas de racimo parece algo exagerado para lidiar con criminales de a pie.

Volvamos al primer inventor, luego de robarse la máquina, que por cierto fué dañado en un operativo; un grupo de criminales lo detiene y secuestra, al ver que tiene una máquina se les olvida que el objetivo del secuestro era encontrar la manera de detener a las máquinas y se enfocan en que active la máquina que trae consigo. Huelga decir que el robot adquiere sentiencia y comienza  a comportarse como un niño.

Luego la cinta se convierte en una especia de cinta de abuso infantil, donde el hijo no deseado de una pareja de criminales tiene que adaptarse al violento mundillo en que se desarrolla, sufriendo, abusos, negligencia y malos tratos por parte de sus padres humanos, que a veces parecen más planos y acartonados que la máquina misma. Así le enseñan a disparar, comportarse como un "gangsta" y aún lo llevan a robar coches y asaltar camiones de valores.

Ah si, volvemos al otro inventor, mismo que como una forma de obtener autorización de usar su robot gigante desactiva a todas las demás unidades patrullando las calles, lo que desata una oleada de violencia en la ciudad, por lo que los elementos humanos tienen que intervenir.

Mientras tanto, la máquina, con varios PS4 que recibiera como pago por sus fechorías, arma un arreglo para transferir su consciencia a un nuevo cuerpo, pues el suyo está dañado.
Para esto, la jefa del segundo inventor tiene la brillante idea de autorizarlo a que use su robot gigante para detener al primer robot ladrón, lo que redunda en una desigual batalla entre una máquina con armamento militar y un puñado de criminales con armas automáticas. Mueren el inventor y madre adoptiva del robot, pero no importa, porque ahora puede copiar sus consciencias a cuerpos robóticos.



Ahora vienen las preguntas:

¿Por qué a nadie le importa el valor del robot? Vemos a los criminales pasearse como si nada con un robot policía, a nadie le importa venderlo, tratar de reprogramarlo, averiguar los puntos débiles o cómo desactivarlos.
 
¿Por qué en cuanto fallan los robots se les ocurre que los mejor que pueden hacer es activar un robot aún más grande? ¿Por qué no anuncian que es un error y achacan a éste mismo el caso del robot criminal?

¿Por qué no ofrecen el robot gigante a los militares? ¿a otros países? ¿A compañías que desarrollan armamento?

¿Por qué a nadie le importa la Inteligencia Artificial? ¿Quizá el invento más revolucionario en el milenio? Si la jefa lo manda al carajo, bien podría haber puesto esa cosa a la venta, o buscar otro laboratorio que le apoyara, no es como si hubiese usado recursos de su trabajo para crear el programa. Es un Nobel seguro para el inventor y todo un capítulo en los libros de historia luego del párrafo por los policías mecánicos.


Consciencia

Un detalle interesante, es que en algún momento de la cinta, la máquina descubre la forma de digitalizar la consciencia, sea la propia o la de un humano, sabemos que no es una transferencia propiamente, sólo una copia, pues al momento de leer y crear la digitalización, el sujeto sigue consciente, lo cual implicaría que en algún momento hay dos consciencias, una real, la que reside en el individuo analizado y otra, digital en el aparato.
Ésto, nos llevaría a suponer que aquellos a quienes "salvó"al trasnferir su consciencia a una máquina, realmente murieron, sólamente que la copia al ser instalada en el cuerpo robótico, cree ser la original.


A final de cuentas es una cinta entretenida, los efectos cumplen, aunque la historia es algo forzada en partes, y las situaciones llegan a ser absurdas; tal vez si sólo se hubieran centrado en la máquina y el desarrollo de emociones y cómo comienza a cuestionar su labor como máquina-policía y dejar un lado las intrigas en el laboratorio o sus aventuras como criminal; se siente tremendamente desaprovechada.